Animales que comen café

El archiconocido por todos nosotros es el famoso Kopi Luwak producido por la Civeta de la palma Asiática “Paradoxurus hermaphroditus” (gato de Algalia) del sureste asiático es trepadora y acostumbra comer café bien maduro, el cual inicialmente era recolectado por los nativos, lavado y secado para luego ser consumido. El beneficio del café se realiza dentro del organismo del animalito.

 Alguien descubrió esto y lo volvió un negocio. La cosecha anual es de unos 4 sacos pero está en aumento porque ahora tienen a los pobres animalitos en cautiverio y los obligan a comer café para luego industrializar el producto. Este café conocido como “Kopi Luwak” ha alcanzado hasta los 500 dólares por libra tostada en sus mejores momentos y fácilmente le piden 100 dólares por una taza de esta exótica bebida!


No he tenido la oportunidad de probar este café pero siempre he estado pendiente buscando comentarios sobre sus cualidades organolépticas.

En el Coffee Review se encuentra un comentario que dice: “Aunque el olor del Kopi luwak producido en el momento de tostar recuerda dramáticamente su viaje intestinal, el sabor en la taza no. Su sabor recuerda el café de Sumatra con notas terrosas”.

Dice Keneth Davis que este café a un grado de tueste medio muestra una acidez suave y notas florales y de naranja exuberantes junto con tonalidades terrosas que sugieren el contacto con hojas en el suelo en descomposición antes que notas a moho o terroso. Peros estos cafés a este grado de tueste presentan una dulzura vegetal desagradable como de nueces crudas.

Keneth Davis probo el Kopi luwak de robustas y no le gusto para nada en catación normal aunque en espresso una muestra de tueste oscuro fue agradable, redonda y dulce. El sugiere ensayar con un tueste medio y preparar la bebida en la cafetera de pistón.

El “Doi Chaang Wild Civet Coffee” del Canadá cuya cosecha en la provincia de Doi Chaang (Norte de Tailandia) fue solamente de 20 Kg en el 2009 es vendido en paquetes de 50 grs en algunas tiendas exclusivas como por ejemplo Harrods en Londres y fue catado por la gente del “Coffee Review “obteniendo un puntaje de 90:


Ellos comentan que intrigan los tonos medios en todo el perfil, principalmente los tonos cítricos anaranjados, con un floral complejo en segundo plano que recuerda la tierra fresca, los champiñones y las hojas en descomposición, con un tono vago a chocolate al final, acidez suave y cuerpo medio. Pues francamente yo no entiendo como un café con ese perfil logra un puntaje de 90.


El Coffee Review también cató el “Kopi Luwak Arabica, Bold Roast” (tueste oscuro) tostado en California por Luwak Coffee  , el cual alcanzo un puntaje de 89:


Un aroma singular e impresionante con tonalidades dulces, delicado aunque con notas a flores nocturnas, naranja, miel y hojas mojadas en el suelo. En la taza acidez suave, sensación sedosa en la boca con notas exuberantes de miel, hojas recién caídas y flores nocturnas. Aunque presenta dulzura se desvanece rápidamente. Una pizca de notas que recuerdan las nueces crudas.


El “Kopi Luwak Arabice, Medium Roast” también de Luwak Coffee obtuvo un puntaje de 89:


Este Kopi luwak presenta un aroma dulce y suave con sorprendentes y agradables notas florales y fresca que lo transportan hacia un sabor dulce, pesado y exuberante con tonos florales. Tanto en el aroma como en el sabor presenta unas notas extrañas que sugieren nueces sin tostar rayando en lo desagradable aunque al final predominan las notas florales y anaranjadas.


El Kopi Luwak de Animalcoffee (Australia) que es vendido sin tostar a razón de 60 dólares la media libra, alcanzo un puntaje de 87:


Un aroma intenso con muy pocas notas a chocolate semi-dulce, nueces frescas (nogal?) y toques de cedro y arcilla. Un café con mucho cuerpo con acidez imperceptible y una sensación permanente de una compleja mezcla de chocolate, nogal y tierra. Caliente es muy astringente pero se va perdiendo al enfriarse.


Massimo Marcone de la Universidad de Guelph en Ontario, Canadá investigó si era posible reproducir el mismo efecto producido por la civeta de Sumatra en otros animales, para lo cual se fue a Etiopia a investigar con la civeta africana Civettictis civetta. Marcone encontró que en ambos casos la acción digestiva de los animales rompe las proteínas del grano en moléculas más pequeñas, las cuales posteriormente cambian el sabor y aroma del café al ser tostado. Algunas proteínas según Marcone son eliminadas completamente lo cual hace el café menos amargo. Marcone también encontró que el proceso es mucho más profundo en la civeta de Sumatra que en la africana. Marcone asume que el proceso de descomposición sufrido en el sistema digestivo es similar al del beneficio húmedo puesto que entran en acción el mismo tipo de microorganismos (bacterias acido-lácticas). Dice Marcone que a pesar de ser descrito por algunos como “terroso, mohoso, almibarado, suave y rico, con matices tanto de jungla como de chocolate”, Kopi Luwak es diferente pero no es mejor que otros cafés”.

Pero ese no es el único animal que come café!

Animalcoffee también ofrece café de murciélago a razón de 300 dólares el cuarto de libra.

En Brasil hay un ave parecida al pavo real conocida como “Pájaro Jacú” el cual también apetece el café cereza bien maduro. El café sufre el mismo proceso y la gente sigue el mismo juego que le sucede al Kopi Luwak.


El perfil sensorial del café Jacu es con un sabor agridulce, sus notas tostadas mezcladas con un toque medio rústico, algo extraño, pero muy, muy particular. Es un café atractivo, también frutal, sabroso y penetrante.
El muntjac, ciervo o Barking (Muntiacus), es un ciervo encontrados en el sudeste asiático. Es una de las especies más antiguas conocidas de los ciervos, y también crea un café con sabor inusual. Al igual que la civeta, el ciervo come los granos de café y los granos pasan, no digeridos a través de su sistema y se recogen en los excrementos. A diferencia de la civeta el ciervo no se cultiva por lo que el café es, en todo caso, muy raro.

El Mono de las piedras de Formosa (Macaca cyclopis) es también adicto al café. Estos pequeños monos comen las cerezas maduras de café y escupen los granos. Los agricultores entonces los recolectan. Este café con un dulce olor como el de la vainilla se vende a razón de 56 dólares la libra.

En Perú (sector de Santa Fé, distrito de San Pedro de Putina Punco en Puno)  el hijo del caficultor Luciano Sacaca amparo a 3 coaties uchuñaris que resultaron ser aficionados al café cereza maduro y haciendo analogía con el Kopi luwak comenzaron a recolectar las heces y a preparar el café logrando obtener 250 Kg y fue vendido un quintal para Inglaterra en 1,380 dólares.

Los coatíes (género Nasua), también llamados cusumbes, cuchuchos, guaches, gatos solos o pizotes, son tres especies de pequeños mamíferos omnívoros de la superfamilia Canoidea y la familia de los prociónidos. Habitan América desde el sur de Estados Unidos hasta el extremo noreste de la provincias argentinas de Córdoba y Entre Ríos y el noroeste de Uruguay.

El experto David Torres dice que cuando está tostando este café puede sentir olores poco comunes como las hortalizas y las legumbres. “Cuando el café está en el sistema digestivo del animal tiene definitivamente contacto con los ácidos que a su vez están procesando frutas y el mismo mucílago del café”. Esto genera cambios en las enzimas que luego son sentidos en el sabor –menos acidez- y en nuevos aromas.

Hace tiempo leí en internet de alguien que estaba en Vietnam ensayando sumergir el café despulpado en enzimas digestivas para tratar de hacer un café semejante pero no se en que pararon estos experimentos.

Seguramente ya habrá alguien intentando de que sus chivos o sus marranos coman café cereza maduro para experimentar y engrosar así la lista de cafés exóticos producidos por animales que comen café.

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