impacto métodos preparación en la calidad

 


El impacto de los métodos de preparación en la calidad de una taza de café.

The Impact of Brewing Methods on the Quality of a Cup of Coffee

por Alessandro Genovese1, Nicola Caporaso 1,2 y Antonietta Baiano 3*,

Genovese, A.; Caporaso, N.; Baiano, A. The Impact of Brewing Methods on the Quality of a Cup of Coffee. Beverages 11, no.5: 25

https://doi.org/10.3390/beverages11050125

1 Departamento de Ciencias Agrícolas, Universidad de Nápoles Federico II, Via Università 100, 80055 Portici, Italia

2 Departamento de Investigación y Desarrollo, Bühler, 20 Atlantis Ave, Londres E16 2BF, Reino Unido

3 Dipartimento di Scienze Agrarie, Alimenti, Risorse Naturali e Ingegneria (DAFNE), Universidad de Foggia, Via Napoli 25, 71122 Foggia, Italia

*  Autor a quien debe dirigirse la correspondencia.

Envío recibido: 26 de junio de 2025 / Revisado: 29 de julio de 2025 / Aceptado: 6 de agosto de 2025 / Publicado: 25 de agosto de 2025

Traducción sin ánimo de lucro, de carácter educativo

Resumen

Se ofrece una visión general exhaustiva de los factores y procesos que influyen en la calidad final de una taza de café, con especial énfasis en el papel fundamental del método de preparación.

La evaluación de la calidad del café, tanto a nivel del grano como de la taza, combina parámetros objetivos (color, humedad, defectos del grano, y densidad entre otros) con un notable grado de subjetividad, ya que la percepción sensorial del consumidor es, en última instancia, decisiva.

La técnica de preparación se describe como un determinante crítico de los atributos químicos, físicos y sensoriales finales.

Parámetros clave como el perfil aromático, el pH, la acidez titulable, los sólidos totales y filtrados, el contenido de lípidos y ácidos grasos, la viscosidad, la espuma (crema) y los índices colorimétricos se detallan como indicadores esenciales en la evaluación de la calidad del café.

El tueste genera la mayoría de los compuestos aromáticos clave del café.

El método de preparación, a su vez, influye en la extracción de compuestos volátiles y otros compuestos bioactivos como la cafeína, los ácidos clorogénicos y los lípidos.

Los métodos de preparación afectan significativamente la acidez, el cuerpo y la estabilidad de la crema, mientras que la calidad del agua, la temperatura y la presión influyen en los resultados de la extracción y las propiedades sensoriales.

Se analiza cómo métodos como el espresso, el filtro, la prensa francesa y el cold brew generan perfiles fisicoquímicos y sensoriales distintos en la taza.

En general, el análisis destaca la naturaleza multifacética de la calidad del café y la interacción entre la materia prima, el procesamiento y la preparación, factores que, en última instancia, determinan la experiencia sensorial y el valor de mercado del café.

 

Keywords: aroma; caffeine; coffee brewing; Espresso; furans; melanoidin; phenolic compounds; pyrazines; quality; volatile compounds

Palabras clave: aroma; cafeína; preparación del café; espresso; furanos; melanoidina; compuestos fenólicos; pirazinas; calidad; compuestos volátiles




1. Introducción

El café es el producto más comercializado del mundo, con un volumen y valor que han aumentado con el paso de los años, y se produce en aproximadamente 70 países [1]. La definición de la calidad de la infusión de café está fundamentalmente relacionada con las expectativas del consumidor, por lo que sus características sensoriales son de suma importancia [2,3].

Excluyendo especies minoritarias comercializadas en contextos limitados, como Coffea liberica y Coffea excelsa, las dos especies que se encuentran comúnmente en los mercados comerciales son Coffea arabica y Coffea robusta, siendo arabica la mayoritaria [1].


Una forma común de clasificar el café comercialmente es mediante cuatro categorías:

·       calidad ejemplar,

·       alta calidad,

·       calidad media y

·       calidad inferior o baja.

Estas categorías se basan principalmente en la cantidad de granos defectuosos y en la evaluación de la calidad de la taza.

 



Dado que las regulaciones internacionales relacionadas con el café implican un estándar mínimo de exportación, puede haber una gran cantidad de café que no cumpla con dicho estándar en los países productores y, por lo tanto, no pueda exportarse

(nota, hoy por hoy se exporta todo bajo el nombre de 800 defectos, 1200 defectos, etc.).

Además, la evaluación de la calidad del café, tal como la lleva a cabo la industria, tiene cierto grado de subjetividad [1].

En cuanto a los parámetros de calidad de los granos de café, los más comunes que se evalúan son:

·       el color,

·       el contenido de humedad,

·       la ausencia de defectos visibles,

·       la presencia de infestación de insectos y

·       el tamaño y la densidad del grano.


La evaluación de la calidad de la infusión de café es más compleja, ya que la cantidad de parámetros a evaluar puede ser mayor y no estar bien definidos con límites estrictos, y en su mayoría está relacionada con la apreciación del consumidor por una infusión en particular.

La calidad del café se ve afectada por:

·       el origen de los granos,

·       su procesamiento posterior a la cosecha,

·       el grado de tueste y el proceso de molienda.

Sin embargo, estos factores no se abordarán en detalle en esta revisión, que se centra en los cambios derivados del proceso de preparación.

Antes de describir los distintos tipos de café, que difieren significativamente tanto desde el punto de vista fisicoquímico como sensorial, el lector debe tener siempre presente que el consumidor será quien decida.

 Por lo tanto,



La composición y las características de calidad del café, incluyendo su perfil aromático, pueden variar considerablemente según factores como:

·       su origen (por ejemplo,

o   la especie,

o   la procedencia geográfica,

o   el procesamiento posterior a la cosecha,

o   las condiciones de tueste, etc.) y

·       el proceso de preparación.

Esta revisión describe estas variaciones mediante diferentes técnicas de preparación y su impacto en la composición y el sabor del café

 

2. Características sensoriales de las infusiones de café y su evaluación

Como se mencionó al inicio de esta reseña, las características sensoriales de una taza de café son de vital importancia para determinar su precio y el cliente.

Los consumidores muestran un interés creciente en la calidad del café, que suele ser uno de los principales factores comerciales.

Dado que la calidad se define como el conjunto de características que satisfacen las expectativas del consumidor, es fundamental comprender cómo la perciben los consumidores en relación con las propiedades intrínsecas de la bebida.


Por lo tanto, parámetros como:

·       los índices colorimétricos,

·       el índice de espuma (relación entre los volúmenes de espuma y líquido y su persistencia),

·       la densidad y la viscosidad,

·       la turbidez,

·       el pH y la acidez titulable,

·       los sólidos totales y filtrados,

·       el contenido de lípidos y

·       la composición de ácidos grasos

deben considerarse en la evaluación de la aceptabilidad general de las infusiones de café, junto con los componentes del sabor y el gusto [4].


La acidez del café depende principalmente de los ácidos carboxílicos (acético, málico y cítrico) que contiene la infusión, pero el ácido fosfórico y los ácidos clorogénicos también contribuyen a este parámetro.

 







La viscosidad se ve afectada por la cantidad de gotas de líquido en la emulsión.

La turbidez, debida a la presencia de partículas en suspensión, está directamente relacionada con los sólidos totales, los sólidos filtrados y la viscosidad [6], que, a su vez, están relacionados con el “cuerpo” del café.

La cantidad de lípidos depende de la variedad de café, el tueste, la molienda, la calidad del agua, la presión, la temperatura y el tiempo de extracción. Estos desempeñan un papel importante en la retención del aroma y en la cantidad y estabilidad de la crema [7,8].

El olor típico de las infusiones de café se debe a la gran cantidad de compuestos volátiles, la mayoría de los cuales se generan durante el tueste.

 



Los atributos aromáticos sensoriales del café varían drásticamente en cada etapa de la cadena de producción del café, es decir, desde el tueste del grano de café hasta la infusión de café.

 



Los siguientes descriptores de aroma se utilizan comúnmente para describir los cafés en la evaluación sensorial, según Bhumiratana et al. [9]:

·       café,

·       tostado,

·       quemado-acre,

·       marrón,

·       a grano,

·       a nuez,

·       cacao,

·       mohoso/terroso,

·       floral,

·       afrutado,

·       verde,

·       ceniciento/ahumado,

·       dulce aromático,

·       ácido aromático y

·       picante.


Las pruebas de consumo se utilizan para estudiar el sabor en función de la apreciación del consumidor por una preparación o mezcla en particular.

Estas pruebas involucran a un gran número de consumidores no expertos que suelen tomar café, y generalmente consisten en una prueba de preferencia en la que se les pide que indiquen qué producto prefieren.

No vamos a profundizar en los métodos de análisis sensorial de alimentos, como el análisis descriptivo cuantitativo, ya que existen otros libros y revisiones científicas sobre este tema.


Este método se aplica a los granos de café, mientras que un método universalmente utilizado para evaluar el sabor de las infusiones de café se basa en la llamada "prueba de cata" o "método de cata". Este método es ampliamente utilizado por la industria cafetera y se basa en la evaluación de la bebida de café realizada por catadores profesionales.

Sin embargo, existe una distinción entre la cata de café y la degustación de café, ya que esta última abarca una mayor variedad de tipos de café, por ejemplo, Espresso, cafés monodosis, etc.

Esto se debe a que la cata de café utiliza un protocolo que busca reducir cualquier posible variable externa, lograr consistencia y evaluar la bebida por su calidad intrínseca.

Si bien se han realizado esfuerzos para estandarizar este método, con el objetivo de crear uno universalmente aceptado (por ejemplo, la Specialty Coffee Association [SCA] publicó directrices para la catación), actualmente no existe un acuerdo internacional.

https://sca.coffee/research/coffee-standards

Existe una norma ISO para la preparación de muestras de café [10], así como un vocabulario para su análisis sensorial [11].

https://www.iso.org/standard/44609.html

https://cafemetilxantin.blogspot.com/2016/01/preparacion-de-muestras-de-cafe-para.html

https://prezi.com/hd4cjd7wuww6/?preview=1

 El método de catación difiere de un análisis sensorial propiamente dicho, tal como se realiza para otros productos alimenticios; por ejemplo, para algunos de ellos existen regulaciones internacionales rigurosamente establecidas, como en el caso de los aceites de oliva virgen.

En particular, se sugiere que el catador pruebe el café al menos tres veces a diferentes temperaturas mientras la muestra se enfría, y luego discuta con otros catadores para comparar o armonizar las puntuaciones.

En la práctica, el catador suele ser una sola persona en lugar de un panel de catadores. Esta sección no describirá en detalle el método de catación; para ello, el lector puede consultar el capítulo del libro de Revi [12] y un capítulo de Lingle y Menon [13].

Varias condiciones son comunes a todos los protocolos de análisis sensorial de alimentos, por ejemplo, la presencia de condiciones ambientales estandarizadas, mientras que otras son específicas.

Por ejemplo, el agua idealmente debería tener entre 125 y 175 ppm de sólidos disueltos totales, por lo que no se debe usar agua destilada o ablandada.

La temperatura del agua debe ser de 93 °C.

Además, se suele usar una configuración de 5 tazas; por lo tanto, el catador debe probarlas consecutivamente de forma relativamente rápida.

La puntuación utiliza actualmente un lenguaje descriptivo o una escala del 0 al 9, en la que 6 corresponde a "bueno" y 9 a "sobresaliente" (anteriormente la escala era de 1 a 10), y solo se pueden usar decimales de cuartiles.

 


También cabe destacar que el protocolo de catación difiere para los cafés Arábica y Robusta y que el método de cata ha evolucionado desde el método informal tradicional que llevaban a cabo los comerciantes.

Un programa de promoción llevado a cabo por la Organización Internacional del Café (OIC) impulsó la creación del protocolo formal de la Specialty Coffee Association of America (SCAA) para la cata de café, que se desarrolló inicialmente para los cafés Arábica brasileños. El protocolo se basaba en una escala de 100 puntos y evalúa los siguientes atributos:

1.     fragancia

2.     aroma

3.     sabor

4.     retrogusto

5.     acidez

6.     sabor dulce

7.     sensación en boca

8.     impresión global

Para más detalles sobre el método antiguo, el lector puede consultar a Lingle y Menon [13].

Para el nuevo método puede consultar aquí:

https://cafemetilxantin.blogspot.com/2023/06/traduccion-cva-sca-23.html

https://cafemetilxantin.blogspot.com/2025/05/cva-sca-102-preparacion-de-muestras.html

https://cafemetilxantin.blogspot.com/2025/05/cva-sca-104-evaluacion-afectiva-del-cafe.html

https://cafemetilxantin.blogspot.com/2025/05/norma-sca-103-24-evaluacion-sca.html


Para ayudar a los productores y definir mejor los parámetros de calidad, la SCAA creó el Instituto de Cafés Especiales (SCI), que posteriormente se convirtió en el Instituto de Calidad del Café (CQI), el cual desarrolló el Sistema Q Coffee, basado en el método de cata de la SCAA.

También se han realizado esfuerzos para crear un método similar para la evaluación de los cafés Robusta, especialmente en Uganda. Dado su amplio programa de capacitación y su uso en varios países, este sistema puede considerarse el más cercano a un método estandarizado internacional.

https://cafemetilxantin.blogspot.com/2025/05/robusta-rueda-sabores.html

Cabe destacar también que, recientemente, algunos investigadores desarrollaron una rueda de sabores para catadores de café en un extenso trabajo que involucró a más de 70 expertos, en colaboración con la SCAA.

 


https://notbadcoffee.com/flavor-wheel-en/

De esta manera, se espera que estos descriptores puedan ser utilizados de forma estandarizada por los expertos en café, la industria e incluso en marketing al comunicarse con los consumidores [14].

Asimismo, se ha demostrado que la temperatura de servicio ejerce un impacto sensorial significativo en la percepción del sabor de las infusiones de café. Este tema se analiza en detalle en la sección final de esta revisión.

 

3. Métodos de preparación del café

3.1. Descripción de la preparación de la bebida


Si bien la preparación del café se basa en la extracción de los compuestos del café mediante agua caliente, los métodos empleados pueden variar.

Existen métodos basados ​​en:

·       la decocción, en la que el café molido permanece en contacto con agua caliente durante un tiempo considerable;

·       métodos de infusión, en los que el tiempo de contacto es más corto;

·       percolación, basada en la recirculación continua del agua caliente;

·       filtración, en la que el agua caliente pasa a través de un filtro (de papel, de metal, etc.);

·       algunos autores también describen métodos de presión, basados ​​en la aplicación de una presión superior a la atmosférica al café, aunque también pueden considerarse filtración.

En la Figura 1 se presenta un resumen de los principales parámetros que caracterizan cada tipo de preparación de café, con indicación de los valores típicos.



Cold drip y Cold brew: Estos tipos de preparación implican el uso de agua fría. En el primer caso, el agua pasa a través de una cama de café molido, generalmente con un flujo muy lento, como 1 gota por segundo.

En el segundo tipo, el agua de extracción se deja en contacto con el café molido durante un tiempo prolongado, generalmente de 8 a 24 h.

La diferencia entre ambas preparaciones es que el goteo frío requiere un tiempo más corto, por ejemplo, 2 h, ya que la extracción se basa en un lavado continuo de los componentes bioactivos a lo largo del tiempo en lugar de alcanzar lentamente un equilibrio entre la fase sólida y líquida.

Los cafés fríos tienen un menor contenido de ácidos titulables totales y una menor actividad antioxidante en comparación con los cafés calientes, así como un menor contenido de sólidos totales y cafeína.

 


Isómeros del Ácido Cumárico (Monohidroxicinámicos)

·        Ácido p-cumárico (isómero 4-hidroxicinamico, el más común): 7400-08-0 o 501-98-4

·        Ácido m-cumárico (isómero 3-hidroxicinamico): 588-30-7 (también listado como 14755-02-3)

·        Ácido o-cumárico (isómero 2-hidroxicinamico): 614-60-8 [1, 2]

Ácidos Polihidroxicinámicos y Metoxilados

·        Ácido cafeico (3,4-dihidroxicinámico): 501-16-6

·        Ácido ferúlico (3-metoxi-4-hidroxicinámico): 537-98-4

·        Ácido sinápico (3,5-dimetoxi-4-hidroxicinámico): 530-59-6

·        Ácido umbélico (2,4-dihidroxicinámico): [614-83-5]

Ésteres y Derivados Conjugados Frecuentes

·        Ácido clorogénico (éster del ácido cafeico y ácido quínico): [327-97-9]

·        Ácido criptoclorogénico (ácido 4-O-cafeoilquínico): [905-99-7]

·        Ácido neoclorogénico (ácido 5-O-cafeoilquínico): [906-33-2]

·        Ácido achicórico (ácido dicafeoiltartárico): [70831-56-0]

·        Ácido rosmarínico (éster de ácido cafeico y ácido 3,4-dihidroxifenilláctico): [20283-92-5]

·        Ácido cinámico (la estructura base, sin hidroxilar): [140-10-3]


https://es.wikipedia.org/wiki/%C3%81cido_hidroxicin%C3%A1mico#/media/Archivo:Acido_hidroxicinamico.jpg





En cuanto a la descripción sensorial, las infusiones de café presentan una mayor intensidad de aromas dulces, afrutados y florales, y un cuerpo cremoso [16].

Este método de preparación da como resultado un café aromático que conserva algunos compuestos volátiles, los cuales suelen perderse a altas temperaturas.

Café hervido: Este método consiste en hervir agua y café molido durante periodos de tiempo relativamente largos, incluso hasta 10 minutos. Se ha informado que contiene concentraciones más altas de cafestol y kahweol.



Café turco/griego: Se prepara utilizando una cafetera especial llamada ibrik (también llamado cezve, briki o cafetera turca), en la que se prepara la infusión con café molido muy fino.

 


Esto es necesario para que el café se sedimente fácilmente, pero, aun así, parte del café molido termina en la taza; por lo tanto, el cliente debe tener cuidado de no beberse toda la taza.

https://youtu.be/WtRx_pVrfDA

Además, el cliente debe solicitar si prefiere café dulce, ya que se añade azúcar junto con el café molido al agua antes de hervirla.

El tiempo máximo de infusión no debe exceder los 3 minutos; sin embargo, después de una primera fase de ebullición, la cafetera se vuelve a hervir para obtener una espuma espesa.

Tradicionalmente, para el café turco, existen cuatro niveles de dulzura para definir la infusión, y a veces, se añade leche [17].

Cafetera de émbolo/prensa francesa: Se añade café molido y agua caliente a un recipiente cilíndrico, se deja reposar unos minutos y, finalmente, se presiona la parte superior del recipiente, que contiene un filtro metálico, para que retenga las partículas sólidas.

 


https://europeancoffeetrip.com/the-history-of-french-press/

El émbolo se empuja manualmente; por lo tanto, la presión aplicada suele ser de 0,5 bares y el tiempo de contacto suele ser de 2 a 5 minutos, según la preferencia del consumidor.

Café de filtro/Americano: Básicamente, es un proceso de filtración en el que se añade agua caliente a un filtro que contiene café molido.

El filtro de papel permite que el agua pase a través del café molido una sola vez, lo cual es importante para retener algunos compuestos, como los lípidos, junto con los sólidos.

La cafetera añade agua a la temperatura correcta, espera uno o dos minutos para que se forme espuma debido al CO2 retenido en el café molido y, finalmente, añade la cantidad final de agua hasta alcanzar el volumen deseado.

Café de percolador: Utiliza un dispositivo diseñado para permitir la recirculación del agua caliente a través de una cama de café molido contenida en una cámara de percolación.

 


Debido a la recirculación del agua/bebida, la extracción es muy intensa, pudiendo incluso producir una fuerte sensación astringente en caso de sobreextracción, además de la pérdida de muchos compuestos volátiles.

Café soluble o instantaneo: El café soluble en polvo se disuelve en agua caliente. Esta reseña no abordará en detalle este tipo de preparación debido a sus importantes diferencias.

Cafés monodosis: Este método utiliza cápsulas o monodosis, que pueden estar hechas de diferentes materiales y contienen cantidades definidas de café molido.

https://www.cnhaitec.com/types-of-coffee-pods/

Sin embargo, el proceso básico no difiere drásticamente del concepto de café espresso.

Cafés especiales con ingredientes adicionales: Existe una amplia gama de productos especializados o cafés de especialidad que dificultan la elaboración de informes completos sobre este tema.

Basta con decir que los ingredientes adicionales más comunes son la leche o la crema; sin embargo, se pueden usar muchos más para añadir sabores especiales.

Moka (greca para los dominicanos): La parte inferior de la cafetera contiene agua que, al alcanzar el punto de ebullición, pasa a través de una capa de café molido hacia la parte superior de la cafetera, donde se almacena hasta su consumo.

 



Para la extracción, el agua debe alcanzar entre los 110 y 140°C, lo que equivale a una presión de aproximadamente 0,5 bares.

https://europeancoffeetrip.com/brew-better-coffee-moka-pot/

Sin embargo, temperaturas o tiempos de extracción excesivos pueden dejar un desagradable sabor a quemado.

Se recomienda no dejar la cafetera demasiado tiempo sobre la fuente de calor al finalizar la extracción para evitar este sabor.

Otro factor a considerar es la cantidad de café molido que se añade al portafiltro, la cual influye en el nivel de compresión y, por consiguiente, en la resistencia hidráulica.

Café napolitano: También conocido como "cafetera de goteo invertida" por su diseño, se prepara con una cafetera antigua, utilizada habitualmente en Nápoles (Italia) antes de 1800.


 Produce un café más fuerte que el de filtro, pero no tanto como el espresso.

Su preparación consiste en calentar la parte inferior de la cafetera con agua y, al hervir, darle la vuelta para que el agua caliente se filtre a través de un lecho de café molido atrapado entre la parte superior e inferior de la cafetera.

El café resultante es similar al de filtro, pero más intenso, debido a la humectación del café molido durante el calentamiento del agua y a una temperatura ligeramente superior durante la extracción.


El café espresso es una bebida relativamente nueva, fruto de una innovación italiana. Se basa en una extracción rápida a alta presión, lo que constituye uno de los significados de la palabra «espresso» (el otro es «preparado al momento», «preparado a petición del cliente»).

Además, la cantidad final de café espresso suele ser menor que la de otras preparaciones. Esto es especialmente cierto para el espresso italiano y el ristretto.

El tiempo de extracción ideal es de unos 30 segundos, con una presión de 9 bares y una temperatura del agua de 90 °C.

 


La máquina de espresso es bastante compleja en comparación con otras técnicas de preparación de café, y el lector puede consultar otras fuentes para obtener más detalles sobre sus características técnicas [2].

El café espresso también se diferencia significativamente de otras bebidas desde un punto de vista físico, ya que su viscosidad es aproximadamente el doble que la de otros cafés y tiene un cuerpo más intenso.

 


El espresso se caracteriza además por su crema, una espuma espesa y bastante estable. Esto está influenciado por los polisacáridos, mientras que su persistencia depende de la fracción proteica.

Los carbohidratos solubles suelen ser de 8 g/L en el espresso, lo que representa aproximadamente el 15 % de los sólidos totales.

La cafeína varía entre 1,2 y 4 mg/mL, dependiendo del café y del tamaño de la taza. Para obtener información detallada sobre la formación de crema, la estabilidad y la química detrás de estos procesos, el lector puede consultar un capítulo de Folmer, Blank y Hofmann [18].

 


Las sensaciones en boca que son particularmente importantes para la percepción del café espresso son el llamado “cuerpo”, que se describe como la sensación física al mover la lengua contra el paladar o las encías, y la astringencia. Esta última es causada por la precipitación de proteínas salivales que provocan una falta de suavidad [19].

Petracco definió un buen espresso:





 Los tiempos de extracción son cortos en comparación con otras preparaciones y no deben exceder los 30 s; el óptimo suele considerarse de 25 a 30 s, y el mínimo de 15 s, por ejemplo, para el “ristretto”.


La temperatura del agua durante la extracción oscila entre 88 °C y 93 °C, aunque otros autores informaron temperaturas del agua de 92 a 95 °C, y la presión óptima oscila entre 9 y 10 atmósferas (otros describen presiones de hasta 12 bar, y varios fabricantes de máquinas de café Espresso [2].

Una porción de café molido para hacer café Espresso es típicamente de 5 a 8 g. Sin embargo, una cantidad mayor no es ideal porque puede crear una torta compacta, que perturba la extracción.

La cantidad de 6,5 g a menudo se considera ideal para el café Arábica, mientras que se requiere una cantidad menor para el Robusta.

En una taza de café, especialmente Espresso, la emulsión de lípidos del café y la suspensión de partículas sólidas y las burbujas de gas que evolucionan en una espuma cremosa coexisten y hacen que esta infusión de café sea particularmente diferente de las demás.

3.2. Influencia de los parámetros clave

Al analizar las diferencias en la composición de las infusiones de café, es importante considerar que cada método de preparación tiene particularidades relacionadas no solo con la temperatura óptima del agua, la proporción de café molido y agua, y el tamaño de la molienda, sino también con el volumen final de la taza (Tabla 1).

Este último factor varía según las preferencias individuales del consumidor y, por lo tanto, influye en la concentración de los compuestos del café.

Agua

Café molido

Extracción

Taza

Temperatura

Cantidad

Presión

Tamaño (volumen)

Volumen

Granulometría

Flujo

Ratio agua/café

Calidad

Compactación

Tiempo

 

 

Forma del lecho de café

 

 

Tabla 1. Resumen de los parámetros que afectan la calidad y composición de la taza de café. Modificado de Mestdagh et al. [20]

Cada preparación de café requiere un tamaño de molienda específico, ya que la extracción no sería óptima si se utilizan partículas demasiado finas o demasiado gruesas.

Además,


Los tamaños de partícula más grandes permiten que el agua fluya a mayor velocidad, mientras que un tamaño de partícula excesivamente pequeño puede provocar la obstrucción del filtro y una sobreextracción debido a la mayor superficie expuesta.

 


Se cree que la humectación inicial del café molido influye en los procesos hidrodinámicos y, por lo tanto, en el tipo de extracción; sin embargo, la información disponible en la literatura científica al respecto es limitada.


Otro trabajo informó que el café Espresso preparado utilizando una distribución de tamaño de partícula de 300 μm para café Arábica exhibió la mayor extracción de la mayor cantidad de compuestos volátiles, entre los diferentes tamaños de molienda estudiados (150–850 μm) [24].

Los autores explicaron estos resultados como posiblemente debido a la diferente distribución interna de precursores y a los diferentes grados de tostado no isotrópicos de los granos que podrían afectar la cinética de la formación de compuestos aromáticos según la forma en que el grano se tritura durante la fase de molienda.

La presencia de compuestos del café en la infusión depende de la solubilidad de sus constituyentes, la cual, a su vez, depende de su polaridad y estructura molecular.

Los compuestos con una hidrofilicidad muy alta se extraen en los primeros segundos de la infusión, como la cafeína, los azúcares y los ácidos orgánicos.

 


1-Fenilindano (Estructura base): El número CAS general para la molécula esqueleto sin sustituyentes adicionales es el 19558-47-5 o 36437-37-3 (dependiendo de la posición del enlace).

Tiempos de extracción más prolongados conducen a la solubilización de compuestos como los fenilindanos, que afectan el amargor de la infusión, confiriéndole un amargor áspero, en contraste con el amargor agradable que aportan las lactonas del ácido clorogénico.

 


Números CAS de las Lactonas de Café Principales

3-Caffeoylquinic-1,5-lactone (3-CQL / 3-Caffeoyl-1,5-quinide): Es la lactona más predominante en el café tostado (tanto Arábica como Robusta). Su número CAS es el 106357-47-5.4

Caffeoylquinic-1,5-lactone (4-CQL / 4-Caffeoyl-1,5-quinide): La segunda más común en la taza. Su número CAS es el 1188414-37-0.

Esto también se aplica a los compuestos volátiles, cuya liberación en la infusión se ve afectada por su polaridad y su interacción con los productos de la reacción de Maillard.

 



La sobreextracción también puede ocurrir con compuestos aromáticos, como el guayacol, el 4-etilguayacol y el 4-vinilguayacol, cuyo tiempo de extracción parece estar correlacionado con el tiempo de infusión, pero que pueden producir sabores extraños cuando se encuentran en concentraciones excesivas en la infusión.


Los principales parámetros que suelen variar entre los diferentes tipos de preparación de café pueden ser los siguientes:

·       la temperatura y el tiempo de infusión,

·       la proporción de café molido y agua, y

·       la granulometría del café.


 



Más en detalle, se describe una temperatura cercana a los 93 °C como óptima, de modo que las cafeteras de goteo que no alcanzan al menos 92 °C dentro de un tiempo prescrito no obtienen su certificación [26].

Sin embargo, la temperatura ideal es característica de cada tipo de preparación de café. Por ejemplo, se ha informado que los cambios en los perfiles de la máquina de café Espresso ejercen un impacto significativo en el perfil sensorial de la taza de café.

En particular, Salamanca et al. [4] compararon:

·       un gradiente creciente de 88 a 93 °C,

·       un gradiente decreciente de 93 a 88 °C y

·       una temperatura fija de 90 °C.

El estudio utilizó cafés tanto Arábica como Robusta. La disminución del gradiente de temperatura resultó en un índice de crema más bajo en comparación con los otros dos perfiles, así como una menor densidad.

Sin embargo, los sólidos totales más bajos se encontraron para el gradiente decreciente (excepto para el arábica lavado), junto con el contenido total de fenoles más bajo, lípidos totales (nuevamente, se encontró una tendencia opuesta para el arábica lavado) y contenido de ácido clorogénico.

Generalmente, las temperaturas más bajas se asocian con extracciones más bajas y sólidos totales más bajos, junto con un menor contenido de cafeína [8,16].

Sin embargo, Batali et al. [26] han minimizado el papel de la temperatura como factor clave en la calidad de una taza de café. De hecho, encontraron que la intensidad de la infusión (expresada como sólidos solubles totales) y el rendimiento de extracción (expresado como rendimiento porcentual) son los parámetros clave reales ya que afectan el perfil sensorial del café.

Esto implica que es posible preparar a diferentes temperaturas (87, 90 o 93 °C) sin perjuicio de la calidad, si se alcanzan los valores preestablecidos de sólidos solubles totales y rendimiento de extracción ajustando el tamaño de molienda y el tiempo total de infusión.

Estas cantidades están vinculadas a la proporción agua-café y se muestran en el “Gráfico de control de preparación de café” de Lockart [27].


En cuanto al contenido total de sólidos, este parámetro está influenciado por la proporción entre la cantidad de café molido utilizado y el agua de extracción, pero también por la presión aplicada durante la extracción.

La cantidad de sólidos solubles extraídos durante el proceso de preparación del café es un parámetro útil para evaluar el rendimiento. Generalmente,

·       los rendimientos de extracción del 18-22% se consideran adecuados;

·       por debajo del 16% significa que no se han extraído todos los sólidos solubles útiles; y

·       los valores superiores al 25% se consideran excesivos, lo que lleva a una sobreextracción (excepto para el café “torrefacto”, en el que el azúcar añadido permite extraer mayores cantidades sin causar un impacto sensorial negativo).

Según Andueza et al. [23], la temperatura ideal del agua para el café Espresso fue de 92 °C para Arabica y Robusta, pero de 88 °C para Robusta “torrefacto”, temperaturas a las que la aceptabilidad general alcanza su máximo.

La presión es otro parámetro crítico para definir el tipo de infusión de café, ya que afecta la composición y el impacto sensorial de la bebida.

Una mayor presión conlleva una vaporización diferente de los compuestos volátiles del café molido, así como una mayor formación de «crema».

Esto se debe a que el CO2 atrapado en el café molido es expulsado por el agua, lo que provoca una mayor formación de crema.

En los cafés Espresso, la cantidad y la estabilidad de la crema son cruciales y están fuertemente influenciadas por la presión aplicada. La presión para una máquina Espresso suele oscilar entre 7 y 9 bares, y las presiones más altas dan como resultado una mejor consistencia de la crema e intensidad del aroma.

 


Sin embargo, presiones muy altas, por ejemplo 11 bares, permiten una mayor extracción de lípidos y contenido de diterpenos, pero pueden llevar a una menor aceptación por parte de los consumidores [16].

Este efecto podría deberse a la sobreextracción del café. Sin embargo, la sobreextracción también puede surgir de:

·       un tiempo de extracción excesivo o

·       de una proporción incorrecta de café molido a agua

o    si la cantidad de café molido es excesiva o

o   la cantidad de agua no es suficiente para una proporción adecuada.

Para algunas preparaciones como el café Espresso, esta proporción también afectará otras propiedades mecánicas de la extracción, ya que influirá en la compactación del lecho de café, afectando así la permeabilidad del lecho y, en consecuencia, un caudal diferente.

Andueza et al. [23] investigaron el efecto de la presión del agua en el café Espresso Arábica, comparando 7, 9 y 11 atm.

Informaron que los cafés obtenidos a 9 atm tenían mejor crema y más aroma, clave relacionada con la frescura y sabores frutales, maltosos y mantecosos [28].

Los valores de presión en el rango de 7 a 11 bar aumentan el contenido de diterpenos del café, mientras que las presiones de hasta 14 bar determinan la reducción de la concentración de estas moléculas [29].

Las presiones cercanas a 12 bar maximizan la extracción de lípidos totales [8].

Una buena extracción es particularmente importante para la preparación del Espresso, en la que la alta presión aplicada permite extraer la fracción lipídica del grano de café y producir, al mismo tiempo, una emulsión y crema, que debe ser estable durante al menos 2 minutos después del proceso de preparación del café.

La espuma presente en la superficie a menudo se denomina "crema" y es de crucial importancia para definir la calidad del café Espresso. Su estabilidad está influenciada por el contenido de proteínas y la presencia de melanoidinas, productos de la reacción de Maillard.

 


Además, se sabe que la dureza del agua reduce la estabilidad de la crema. Las gotas lipídicas emulsionadas provocan un aumento en la viscosidad dinámica del café, que es típicamente 1,14–1,34 mPa · s [20,30].

Se sabe que la dureza del agua influye en la calidad de la infusión de café, ya que los cationes de calcio y magnesio pueden provocar la formación de sales insolubles que afectan el coeficiente de intercambio de calor.

Además, el pH del agua afecta la extracción de los componentes del café, lo que se refleja en las diferencias en sus propiedades sensoriales.

En este sentido, se sabe que tanto Ca2+ como Mg2+ son necesarios para una buena extracción, pero el sabor de la infusión depende del equilibrio entre los cationes y el bicarbonato, que actúa como amortiguador [31].

La práctica común en la preparación casera y en las cafeterías es usar agua del grifo, que a veces se filtra. Si bien existen algunos estudios sobre el impacto de la calidad del agua en la infusión de café espresso, hay una falta de conocimiento sobre otras infusiones de café.

La preparación del café provoca la acidificación de la solución acuosa debido a la solubilización de los componentes del café, típicamente a valores de pH de 4,85–5,15 en cafés arábica y 5,25–5,40 en cafés robusta.

Gloess et al. [32] compararon el pH, la acidez titulable, el contenido de ácidos grasos y los sólidos totales de las infusiones de café obtenidas mediante los siguientes 9 métodos de extracción:

·       Espresso de máquina semiautomática (DE): Dalla Corte Evolution 20.03 con dos unidades de preparación (Rogalla—Dalla Corte Schweiz, Suiza).

·       Lungo de máquina semiautomática (DL): Se utilizó un Dalla Corte Evolution 20.03 (como se indicó anteriormente). Por muestra, se combinaron dos extracciones a 480 ml.

·       Espresso de máquina totalmente automática (SE): La cafetera automática Schaerer Coffee Celebration BC (Schaerer, Suiza) se configuró para que, por cada extracción, se obtuvieran dos espressos de 30 ml en 25,3 ± 0,7 s (n = 15, 95 %) a una presión de 8,25 bar y una temperatura de aproximadamente 90 °C. La cantidad de café molido por cada 30 ml fue de aproximadamente 8 g de Guatemala Colorette 3 de Pt 80. Se combinaron cinco extractos, obteniendo un volumen total de 300 ml por muestra.

·       Lungo de máquina totalmente automática (SL): Se preparó en la cafetera Schaerer Coffee Celebration BC mencionada anteriormente. A una temperatura de extracción de aproximadamente 90 °C y una presión de 7,5 bar, se extrajeron dos tazas de 120 ml en 35,3 s ± 0,2 s (n = 6, 95 %) (aproximadamente 8 g de Pt 86 tostado y molido por taza). Para cada muestra, se combinaron dos extractos.

·       Espresso—Nespresso (NE): Las muestras se prepararon a partir de 10 cápsulas de espresso (extractos de aproximadamente 30 ml) de la variedad “Arpeggio” (Nestlé Nespresso, Suiza) en una máquina Nespresso (Turmix TX 170 CitiZ Steel Gray, DKB Household Switzerland AG, Suiza).

·       Espresso—Bialetti (Bia): Se utilizó una cafetera espresso Moka Express, diseñada para tres tazas (Bialetti, Coccaglio, Italia). Se combinaron tres extractos de 110 ml por muestra.

·       Lungo—prensa francesa (Bo): La extracción se realizó con una cafetera de doble pared Shin Bistro (Bodum, Suiza).

·       Lungo—Karlsbader Kanne (KK): El café se extrajo en una cafetera Bayreuth precalentada, utilizando el método tradicional de Karlsbad (Erste Bayreuther Porzellanfabrik Walküre Siegmund Paul Meyer GmbH, Alemania). Para la preparación, se vertieron 500 ml de agua hervida (aprox. 90 °C) en pequeñas porciones sobre el café molido, recalentándola entre cada adición.

·       Lungo—café de filtro (F). El café se preparó utilizando un filtro de papel y una cafetera Hapag Aarau (HAPAG AARAU Mod. A140, HAPAG AG, Suiza).

Se utilizó el mismo café para todas las extracciones excepto para las cápsulas monodosis Nespresso. Los granos verdes se tostaron a dos grados diferentes para los cafés Espresso y Lungo.

Los cafés Espresso DE, SE y NE tenían contenidos de sólidos totales superiores al 4%, mientras que los sólidos totales en el Lunghi eran ligeramente superiores al uno por ciento, con el valor más alto encontrado para la prensa francesa (1,43 ± 0,01) y el más bajo para el extracto de café de filtro (1,03 ± 0,01%).

NE y la prensa francesa tuvieron el pH más bajo y más alto (5,51 y 5,92), respectivamente.

No hubo diferencia entre la acidez entre el extracto de Espresso y Lungo, probablemente porque el menor grado de tostado del Lunghi (que puede conservar los ácidos) podría haber compensado las mayores diluciones.

El contenido de ácidos grasos esterificados fue inferior al 0,2% en todos los casos.

La extracción de la prensa francesa mostró el contenido más alto de ácidos grasos como consecuencia del contacto prolongado entre el café molido y el agua caliente. Era perceptible como una película de grasa que cubría las paredes del frasco de vidrio.

El café de filtro mostró el contenido más bajo de ácidos grasos, ya que el filtro de papel parecía retenerlos.

Asiah et al. [33] evaluaron el pH, el índice de refracción y los sólidos disueltos totales del café arábica preparado en frío y en caliente a diferentes tiempos de reposo.

Los cafés calientes mostraron un pH más bajo, un índice de refracción más alto y sólidos disueltos totales más altos que los preparados en frío.


Con el aumento del tiempo de reposo, el pH y el índice de refracción aumentaron, independientemente de los métodos de preparación. Los sólidos disueltos totales se mantuvieron sin cambios con los procedimientos de café caliente y disminuyeron a medida que aumentaba el tiempo de reposo con los procedimientos de café frío.

 

4. Efectos de los métodos de preparación en el contenido de compuestos clave en las infusiones de café

4.1. Cafeína y otras metilxantinas

La cafeína (1,3,7-trimetilxantina) (Figura 2a) es uno de los compuestos bioactivos más importantes del café [34]. Se pueden detectar trazas de otras metilxantinas, como la teofilina (1,3-dimetilxantina) y la teobromina (3,7-dimetilxantina) (Figura 2b,c), que son metabolitos de la cafeína, en las semillas de café [35]. Sin embargo, sus cantidades son considerablemente menores que las de la cafeína [36]. Las metilxantinas se clasifican como alcaloides de purina, que son metabolitos secundarios derivados de nucleótidos de purina [37]. La principal vía biosintética que contribuye a la conversión de xantosina en cafeína es una secuencia de cuatro pasos que consiste en una primera metilación a 7-metilxantosina, una reacción de nucleosidasa a 7-metilxantina y otras dos reacciones de metilación que conducen a la teobromina y, finalmente, a la cafeína [38]. La principal vía catabólica es cafeína → teofilina → 3-metilxantina → xantina (que se degrada posteriormente mediante la vía catabólica convencional de las purinas a CO2 y NH3 a través del ácido úrico, la alantoína y el alantoato). La conversión de cafeína en teofilina es el paso limitante de la velocidad en el catabolismo de los alcaloides de purina y proporciona una explicación para la acumulación de cafeína [39].


Figura 2. (a) Cafeína; (b) teofilina; (c) teobromina.

La cafeína contribuye a no más del 10% del amargor percibido de la bebida de café [40] pero contribuye fuertemente a su actividad antioxidante.

Los cafés arábica (Coffea arabica) y robusta (Coffea canephora) difieren mucho en sus contenidos de cafeína, que alcanzan aproximadamente 1,45 y 2,38 g/100 g, respectivamente [41].

Además de las especies de café silvestre de Madagascar, se ha descubierto en Etiopía una variedad de Coffea arabica sin cafeína capaz de acumular teobromina, el precursor inmediato de la cafeína, debido a una deficiencia en la enzima cafeína sintasa [42].

 


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La descafeinización puede disminuir el contenido de cafeína del café hasta que alcance uno de dos estándares: el estándar internacional de eliminar el 97% del contenido original de metilxantinas o el estándar de la UE que requiere que el café descafeinado debe estar 99,9% libre de alcaloides [43].

En cambio, el término “decaffito” se refiere al café descafeinado derivado de plantas de Arábica con granos naturalmente bajos en cafeína o casi desprovistos de ella, y “decaffito™” es una marca registrada de Brasil [35].

Dado que la cafeína es un alcaloide termoestable, su concentración en el café verde no se ve alterada significativamente por el tueste. Pueden producirse pequeñas pérdidas por sublimación, pero la pérdida de otros compuestos durante el tueste puede provocar un aumento del contenido de cafeína [25].

La cafeína estimula el sistema nervioso central como antagonista del receptor de adenosina, y sus efectos sobre la salud son controvertidos.

Dosis bajas a moderadas de cafeína se asocian con mayor estado de alerta, capacidad de aprendizaje, rendimiento deportivo y mejor humor.

Sus efectos fisiológicos también incluyen diuresis, dilatación de los vasos coronarios y estimulación de la secreción de ácido gástrico.

Las ingestas elevadas pueden ser responsables de ansiedad, taquicardia, insomnio, aumento de la excreción urinaria de minerales como el calcio, efectos negativos sobre la tolerancia a la glucosa, la eliminación de glucosa, la sensibilidad a la insulina, colesterol alto, enfermedades coronarias y cáncer.

Sin embargo, la mayoría de los efectos negativos tienen una duración limitada a la vida media del café (2-6 horas después de la ingesta) y desaparecen debido a adaptaciones metabólicas en el cuerpo [25].

La cafeína también presenta actividades antioxidantes y antimicrobianas, como lo demuestran los menores efectos ejercidos por el café descafeinado [44,45].

Jeszka-Skowron et al. [46] publicaron una revisión exhaustiva sobre los métodos analíticos más importantes aplicados para cuantificar los principales compuestos bioactivos en el café.

Según este artículo, la cafeína se suele determinar en muestras de café mediante cromatografía líquida de alta resolución con detector ultravioleta (HPLC-UV) a 270–280 nm con una preparación preliminar sencilla que consiste en operaciones como filtración, clarificación, dilución con agua y extracción en fase sólida o acuosa.

El procedimiento de HPLC se lleva a cabo en modo de elución en fase inversa con una columna empaquetada con octadecilsílice. La HPLC acoplada a espectrometría de masas puede utilizarse alternativamente para determinar la teobromina y la teofilina.

Otras técnicas cromatográficas menos utilizadas incluyen la cromatografía de gases-espectrometría de masas (GC-MS), precedida de microextracción gota a gota con cloroformo, y la cromatografía electrocinética micelar (MEKC) con detección de absorbancia ultravioleta, precedida de extracción con cloroformo, evaporación y reconstitución en agua.

Entre los métodos no cromatográficos, cabe mencionar los siguientes:

·       espectrometría de masas de alta resolución con ionización directa en tiempo real (DART);

·       espectroscopia infrarroja por transformada de Fourier (FTIR) de los extractos de cloroformo en combinación con técnicas de reflectancia total atenuada (ATR);

·       espectrometría ultravioleta (UV);

·       voltametría; análisis gravimétrico; y

·       fosforescencia sobre sustrato de papel.

La cantidad de cafeína extraída del café molido se ve fuertemente afectada por el método de preparación utilizado, ya que cada método implica:

·       una proporción específica de café molido y agua,

·       un perfil de tiempo y temperatura,

·       una etapa de filtración/ebullición y

·       un volumen de la bebida final.

Dado que el tema ha sido investigado por muchos investigadores, esta sección puede considerarse una visión general completa de la literatura sobre la influencia de las diferentes preparaciones de café en la cantidad de cafeína detectable en una taza.

Se han reportado resultados contradictorios al respecto.

 


Otros indicaron que esto sucede con las cafeteras de filtro, observándose una extracción de cafeína del:

·       75 al 85 % para el Espresso [2] y

·       del 66 al 75 % para las cafeteras de émbolo [47].

Una buena cafetera debe evitar la sobreextracción y la subextracción para obtener la mejor infusión de café para cada tipo de preparación.

Una extracción insuficiente dará como resultado un café ácido y dulce, mientras que una extracción excesiva presentará notas amargas y astringentes desagradables.

Santini et al. [48] realizaron un estudio cuantitativo de la cafeína en cinco preparaciones diferentes de café (100 % Arábica):

·       americano,

·       moka,

·       espresso italiano,

·       napolitano y

·       turco.

Extrajeron la cafeína con cloroformo y determinaron su contenido espectrofotométricamente a 270 nm.

El contenido promedio de cafeína detectado en las muestras consideradas se presentó en el siguiente orden decreciente (Figura 3):

·       moka,

·       espresso italiano,

·       turco,

·       napolitano y

·       americano.

Para expresar la cantidad de cafeína por taza servida, se consideraron los siguientes volúmenes promedio de las bebidas:

·       espresso 25 ml,

·       napolitano y moka 30 ml,

·       turco 50 ml y

·       americano 150 ml.

La ingesta de cafeína calculada por taza servida se muestra en la Figura 3.


Figura 3. Concentraciones de cafeína en infusiones de café preparadas según diversos métodos (elaboración de datos de Santini et al. [48]). Los volúmenes de las tazas servidas se muestran en las barras correspondientes.

Santini et al. [48] también midieron la actividad antioxidante hidrófila y lipofílica y detectaron los valores más altos en los cafés napolitano y turco, a pesar de su relativamente bajo contenido de cafeína.

La menor actividad antioxidante, tanto lipofílica como hidrófila, se observó en el café americano, mientras que las preparaciones de moka mostraron una actividad antioxidante hidrófila similar a la detectada en los cafés napolitano y turco, pero una baja actividad antioxidante lipofílica.

La ausencia de correlaciones entre el contenido de cafeína y la actividad antioxidante se relaciona con la presencia de otros compuestos antioxidantes, como las melanoidinas y los compuestos fenólicos.

Severini et al. [49] realizaron evaluaciones de los efectos del nivel de tueste (claro, medio y oscuro), grado de molienda (fina, fina-gruesa y gruesa) y métodos de preparación (espresso, americano y turco) en el contenido de cafeína.

El contenido de cafeína, cuantificado por HPLC, mostró el valor más alto para el café oscuro, confirmando los resultados de Farah [25], y para el nivel de molienda fina, que afectó la cinética de extracción al aumentar la tasa de percolación.

Con respecto al método de preparación, el mayor contenido de cafeína por mL de bebida se detectó en el espresso italiano, seguido del café turco y el americano.

Pero, debido a los diferentes volúmenes de las bebidas finales, una taza regular de espresso (25 mL) contenía de 80 a 120 mg de cafeína, mientras que una taza regular (200 mL) de café americano proporcionaba de 280 a 350 mg de cafeína.

La investigación ya citada de Gloess et al. [32] comparó el contenido de cafeína de las infusiones de café obtenidas mediante 9 métodos de extracción.

La cafeína se extrajo previamente con metanol y los reactivos de Carrez y luego se analizó mediante cromatografía líquida de alta resolución con detección por matriz de diodos (HPLC-DAD) a 272 nm.

Los resultados se expresaron en mg por 10 mL de extracto de café, que corresponde a la cantidad de café infusionado en un sorbo.

 


La mayor concentración de cafeína por sorbo de café se midió en los cafés Espresso.

Las concentraciones más altas de cafeína (21,0 ± 0,4 mg) se detectaron en DE, luego los contenidos disminuyeron de SE, NE, Bia a Lunghi DL, SL, Bo, KK y FF (4,7 ± 0,1 mg).

Caporaso et al. [50] compararon el contenido de cafeína de cafés preparados según cuatro procedimientos de preparación:

·       americano,

·       napolitano,

·       moka y

·       espresso,

a partir de un lote de café 100% arábica, con un nivel de tueste medio-alto y un tamaño de partícula de 0,35 mm.

La cuantificación de cafeína se realizó mediante HPLC-DAD a 278 nm.

La concentración de cafeína varió desde 2,44 mg/mL de espresso (este valor alto se explicó por el bajo volumen de agua y la mayor presión de operación) hasta 1,30 mg/mL de napolitano.

Los cafés americano (1,39 mg/mL) y moka (1,68 mg/mL) mostraron contenidos de cafeína comparables a los del napolitano.

El procedimiento de preparación americano mostró la mayor eficiencia de extracción de cafeína (12,75 mg/g de café molido).

Además de las similitudes entre los procedimientos de preparación del café americano y el napolitano, el rendimiento de cafeína del café americano fue casi el doble que el del café napolitano, debido al tiempo de contacto entre el café y la placa calefactora y a la mayor temperatura alcanzada.

Algunos investigadores centraron su atención en el contenido de cafeína de las bebidas de café descafeinado.

McCusker et al. [51] publicaron los resultados de los análisis de cafeína de 10 muestras descafeinadas compradas en cafeterías y establecimientos de comida en Maryland (EE. UU.).

El contenido de cafeína, aislado del café mediante extracción líquido-líquido y analizado a través de un sistema de cromatografía de gases (GC) equipado con un detector de nitrógeno-fósforo, se encontraba en el rango de 0 a 13,9 mg por porción de 16 oz (equivalente a ~573 mL).

Los investigadores también analizaron 6 bebidas de café espresso descafeinado, detectando de 3,0 a 15,8 mg de cafeína por dosis. La variabilidad en el Espresso se atribuyó a la manipulación humana involucrada en su preparación.

Los cafés especiales merecen una discusión aparte.

McCusker et al. [52] realizaron un estudio sobre el contenido de cafeína de 20 muestras de cafés especiales con cafeína (6 espressos y 14 cafés de filtro) y 7 descafeinados, obtenidas de cafeterías en Maryland (EE. UU.).

El análisis de cafeína se realizó como en McCusker et al. [51].

Se encontró que los cafés vendidos como descafeinados tenían un contenido de cafeína inferior a 17,7 mg/dosis.

Se detectó un amplio rango de contenido de cafeína en los cafés con cafeína (58–259 mg/dosis).

El contenido medio de cafeína de los cafés especiales de filtro fue de 188 ± 36 mg por porción de 16 oz.

Algunos investigadores dedicaron sus estudios al análisis del contenido de cafeína en marcas de café vendidas en un mercado específico de un país.

Phan et al. [53] centraron su atención en 5 marcas (Dak Tin, Di Linh, Nam Nguyen, Origin y Vinacafe) de café tostado molido comprado en el mercado vietnamita e investigaron

·       la influencia de la temperatura (80, 90 y 100 °C),

·       el volumen de agua (30, 70 y 150 ml) y

·       el tiempo de extracción (1, 3 y 5 min) en la cafeína de la infusión de café.

La cafeína se cuantificó espectrofotométricamente a 273 nm.

Según sus resultados, el contenido de cafeína dependía en gran medida de la temperatura del agua y de los tiempos de infusión, pero era independiente del volumen de agua.

La mayor cantidad de cafeína se encontró en Vinacafe (54,30 ± 0,470 μg/mL) a 90 °C durante 5 min, mientras que la menor se encontró en Dak Tin (19,40 ± 0,232 μg/mL) a 90 °C durante 1 min.

El orden de los contenidos de cafeína en las muestras de café fue Dak Tin, Di Linh, Nam Nguyen, Origin y Vinacafe.

Crozier et al. [54] analizaron los contenidos de cafeína de cafés Espresso de una sola dosis comprados en 20 establecimientos diferentes en Glasgow.

Los análisis se realizaron a través de cromatografía líquida de alto rendimiento con detección de matriz de fotodiodos (HPLC-PDA) a 280 nm.

Según los resultados, la cantidad de cafeína por porción osciló entre 51 y 322 mg.

En concreto, tres muestras contenían más de 200 mg, superando el límite máximo diario de 200 mg recomendado durante el embarazo por la Agencia de Normas Alimentarias del Reino Unido.

Esta gran variabilidad en el contenido de cafeína podría deberse a diversos factores, como la cantidad de café utilizada para preparar una taza de espresso:

·       las diferencias entre lotes,

·       los procedimientos de tueste,

·       las condiciones de molienda y

·       el proceso de preparación del café

o   (temperatura del agua/vapor en el recipiente de extracción,

o   su duración,

o   proporción de café/agua/vapor,

o   etc.).

En los últimos tiempos, las infusiones de café se pueden producir según nuevos procedimientos de preparación conocidos como métodos de extracción en frío, que implican tiempos de extracción más prolongados a temperatura ambiente o más fría en lugar de la exposición rápida tradicional a altas temperaturas.

Sin embargo, pocos estudios han investigado estos métodos de extracción a pesar de su creciente popularidad.

Angeloni et al. [55] investigaron las bebidas de café obtenidas por infusión en frío y goteo en frío.

Partiendo del mismo lote de 100 % Arábica, se probaron

·       dos temperaturas (5 y 22 °C) y

·       dos tiempos de contacto polvo-agua

o   3 y 6 h para infusión en frío;

o   1 gota/5 s y 1 gota/10 s para goteo en frío.

La extracción con prensa francesa se utilizó como referencia.

La cafeína se analizó mediante HPLC-DAD a 278 nm y un espectrómetro de masas de tiempo de vuelo de cromatografía líquida de alto rendimiento (HPLC-TOF).

Los contenidos más altos de cafeína se encontraron para el goteo en frío lento a 22 °C (1,267 ± 0,152 mg/mL). Este resultado se debió a la renovación continua del solvente de extracción que, si bien permitió mantener un gradiente de alta concentración, facilitó la transferencia de materia de la fase sólida a la líquida.

Entre los experimentos de infusión en frío, los mejores resultados se obtuvieron a 22 °C durante 10 h (0,973 ± 0,124 mg/mL), pero no se encontraron diferencias significativas en el contenido de cafeína entre los dos tiempos de contacto.

Los cafés preparados en prensa francesa contenían 1,09 ± 0,11 mg/mL de cafeína.

Olechno et al. [56] realizaron una revisión completa de los estudios publicados entre 2010 y 2020, con el objetivo de resumir los efectos de varios factores

·       especie,

·       origen geográfico,

·       tiempo de preparación,

·       temperatura y

o   tipo de agua,

o   presión,

o   grado de tueste,

o   grado de molienda y

o   proporción agua/café)

en el contenido de cafeína de las infusiones de café preparadas con diferentes métodos. La presión y el tipo de agua no parecen ser un factor decisivo para la extracción de cafeína.

 



Caprioli et al. [58] demostraron que el contenido de cafeína disminuyó con la extensión del tiempo de extracción debido a un efecto de dilución.

La temperatura del agua afecta significativamente el contenido de cafeína debido al aumento de la solubilidad que

·       es igual a 1,46 mg/mL a 20 °C,

·       aumenta a 180 mg/L a 80 °C y

·       alcanza su máximo a 100 °C (670 mg/mL) [59].

 

4.2. Compuestos fenólicos


Figura 4. Ácidos clorogénicos.



Los pasos iniciales en la biosíntesis de CQA se realizan a través de la vía de los fenilpropanoides, y se conocen las enzimas que catalizan las conversiones que producen 5-CQA. La conversión de fenilalanina a p-cumaroil-coenzima A (p-cumaroil-CoA), con ácido cinámico y ácido p-cumárico como intermediarios, es catalizada por la fenilalanina amoníaco liasa, la cinamato 4′-hidroxilasa y la 4-cinamoil-CoA ligasa [61].

A partir del p-cumaroil-CoA, se proponen tres posibles vías, y cada una implica los mismos tipos de reacciones enzimáticas:

·       esterificación e

·       hidroxilación.

En detalle, la conversión de p-cumaroil-CoA a 5-CQA involucra las enzimas hidroxicinamoil CoA:quinato hidroxicinamoil transferasa y una oxidasa del citocromo P450, la p-cumaroil-3′-hidroxilasa.

Las etapas posteriores de la vía metabólica que conduce de 5-CQA a otros ácidos acilquínicos no están del todo claras.

El contenido total de ácidos clorogénicos en los granos de café verde depende de

·       a especie,

·       el grado de maduración,

·       las prácticas agrícolas,

·       el clima y

·       el suelo.

Los granos de café orgánico parecen mostrar un mayor contenido de compuestos bioactivos (fenoles totales, ácidos fenólicos y flavonoides) que los granos de café convencionales [62].

En cuanto al efecto del tueste, los polifenoles "nativos" de los granos verdes se pierden significativamente, especialmente a alta temperatura:

·       reducción de ~60% para tueste ligero,

·       67% para tueste medio,

·       88% para tueste oscuro y

·       96,5% para tueste muy oscuro en el café arábica,

mientras que los contenidos de melanoidina aumentaron [49,63].

Desde un punto de vista analítico, los ácidos clorogénicos se pueden extraer fácilmente con una mezcla de metanol/agua, filtrar e inyectar directamente en un aparato de HPLC [64] equipado con un detector UV o DAD o en un sistema de cromatografía líquida de alto rendimiento acoplada a espectrometría de masas (HPLC-MS).

Las técnicas de extracción alternativas incluyen la extracción asistida por microondas y la extracción con agua hirviendo a alta presión [65,66].

Otras técnicas alternativas incluyen métodos electroanalíticos, especialmente voltametría (voltametría de pulso diferencial, voltametría de onda cuadrada y voltametría de redisolución adsortiva). Estos métodos son simples, rápidos y económicos, pero no selectivos [46].


La investigación ya citada de Gloess et al. [32] comparó los contenidos de ácido clorogénico de los 9 métodos de extracción.

 


El ácido clorogénico se extrajo de la muestra utilizando el mismo procedimiento descrito para la cafeína y se cuantificó mediante el mismo método HPLC-DAD a 323 nm.

Las diferencias en el grado de tueste entre los cafés Espresso y Lungo afectaron los contenidos de ácido clorogénico de los granos de café iniciales, pero se acercaron más a una situación típica del consumidor.

Los cafés Espresso mostraron las concentraciones más altas. Las cantidades de 3-CQA por sorbo variaron de 1,83 ± 0,05 mg de la muestra F a 5,8 ± 0,2 mg por café DE, mientras que las cantidades de 5-CQA variaron de 0,78 ± 0,04 mg de KK a 2,8 ± 0,2 mg de café DE.

En la investigación de Angeloni et al. [55] sobre la comparación de la extracción por infusión en frío y por goteo en frío, los CGA se analizaron mediante HPLC-DAD a 330 nm y espectrometría de masas HPLC-TOF.

Se detectaron catorce CGA en muestras de café. Las concentraciones aumentaron con la temperatura, independientemente del método de extracción y el tiempo de contacto.

Las concentraciones más altas se encontraron en cafés obtenidos por extracción por goteo a temperatura ambiente.

Más específicamente, la concentración más alta de 5-CQA fue de 0,37 ± 0,07 mg/mL, mientras que la de la suma de los otros CQA fue de 0,51 ± 0,08 mg/mL.

Dichas concentraciones fueron similares a las obtenidas con la extracción por prensa francesa (0,39 ± 0,03 mg/mL para 5-CQA y 0,51 ± 0,12 mg/mL para la suma de los otros CQA).

La investigación de Crozier et al. [54], ya citada, también analizó el contenido de CQA en los cafés Espresso vendidos en Glasgow. El contenido de CQA varió de 24 a 422 mg por porción.

El principal ácido clorogénico en todos los cafés fue el 5-CQA (41-58% del total de CQA), con cantidades menores de 3-CQA (13-36%) y 4-CQA (23-33%).

Tfouni et al. [67] evaluaron los efectos del cultivar de café (Coffea arabica cv. Catuaí Amarelo y Coffea canephora cv. Apoatã), el grado de tueste (claro, medio y oscuro) y el procedimiento de preparación (café filtrado y café hervido) en la presencia y transferencia de ácidos cafeoilquínicos (CQA) del café tostado molido a las infusiones.

La suma de isómeros de CQA varió de 24,2 mg/100 mL a 295,6 mg/100 mL para Coffea arabica y de 30,4 a 253,8 para Coffea canephora.

Los porcentajes de 5-CQA variaron de 33 a 43% y de 34 a 41% de la suma, respectivamente.

Las infusiones preparadas con cafés de tueste oscuro mostraron que los niveles de CQA se redujeron hasta en un 91%.

En cuanto a los métodos de preparación, los cafés hervidos mostraron un mayor contenido de CQA que los filtrados correspondientes.

Las infusiones hervidas preparadas con café de tueste ligero contribuyen significativamente a la ingesta de CQA, con 671,0 mg al día para Coffea arabica y 576,1 mg al día para Coffea canephora.

Rao y Fuller [68] investigaron las concentraciones de tres isómeros del ácido cafeoilquínico en cafés de infusión fría y caliente preparados con cafés de tueste ligero de Brasil, Etiopía, Colombia, Myanmar y México.

Los análisis se realizaron mediante HPLC-DAD a 325 nm.

El contenido total de CQA varió de

·       2503 ± 103 a 3270 ± 90 mg/L en los cafés de infusión caliente y

·       de 1616 ± 111 a 2201 ± 53 en los de infusión fría.

En ambos tipos de infusiones, el 5-CQA fue el isómero más representativo, representando más del 50% del CQA total.

Aunque el café de infusión fría suele ser preferido por los consumidores que sufren síntomas gastrointestinales debido a su menor acidez, muestra un efecto quimioprotector menor (contra la oxidación) que los de infusión caliente.

Moeenfard et al. [69] utilizaron HPLC-DAD a 325 nm para analizar las concentraciones de los principales ácidos cafeoilquínicos en 24 infusiones de café.

El isómero mayoritario fue el 3-CQA (aproximadamente el 50% del total de CQA), mientras que el 5-CQA y el 4-CQA representaron entre el 24% y el 36% cada uno.

El contenido total de CQA osciló entre 45,79 (capuchino helado) y 1662,01 mg/L (espresso de cápsula), y en general, las infusiones de café preparadas mediante métodos presurizados fueron las principales fuentes de CQA (Figura 5).


Figura 5. Concentraciones de ácidos 3-, 4- y 5-cafeoilquínicos en diferentes infusiones de café (elaboración de datos de Moeenfard et al. [69]).

Muchos estudios sobre los compuestos antioxidantes del café utilizan índices sintéticos como el contenido total de fenoles, los flavonoides totales y los taninos condensados, ya que su determinación espectrofotométrica requiere análisis más rápidos y menos costosos que los métodos cromatográficos.

Beder-Belkhiri et al. [70] investigaron tanto los perfiles de ácido hidroxicinámico mediante cromatografía líquida de ultra alto rendimiento acoplada a detección por matriz de diodos y espectrometría de masas con ionización por electrospray (UHPLC-DAD-ESI-MS) como el perfil fenólico total según el método de Folin-Ciocalteu de granos de café verde tostados oscuros y cafés preparados a partir de una mezcla de Arabica y Robusta 20:80 utilizando procedimientos de moka, Turco y filtro.


Los granos de Arabica y Robusta tostados oscuros tuvieron perfiles cromatográficos similares, ricos en isómeros de ácido cafeoilquínico y ácido feruloilquínico.

Los granos verdes mostraron un contenido fenólico total (CPT) (4,59 ± 0,03 para Arábica y 3,88 ± 0,15 g/100 g de materia seca para Robusta) menor que el de los granos de café tostados (5,68 ± 0,04 y 5,43 ± 0,09, respectivamente).

En cuanto a los efectos de los métodos de preparación, los cafés de filtro y moka mostraron niveles más altos de CPT (0,69 ± 0,05 y 0,70 ± 0,04 g/100 g de materia seca) que el café turco (0,47 ± 0,01 g/100 g de materia seca).

En un trabajo de Kaur et al. [71], se evaluaron los efectos de 11 métodos de preparación en el contenido total de flavonoides y fenoles, expresado como mg de equivalente de quercetina por g de café, del café verde Coffea arabica y Coffea canephora.

Los métodos de preparación fueron los siguientes:

·       infusión suave,

·       infusión fuerte,

·       infusión ambiental,

·       infusión fría,

·       método de decocción,

·       café verde frío,

·       cóctel frío,

·       cóctel caliente,

·       método de vertido,

·       preparación nocturna y

·       prensa francesa.

Las especies de café mostraron un comportamiento diferente cuando se sometieron a los mismos métodos de preparación.

En cuanto al café arábica, el contenido de flavonoides varió entre 7,53 mg/g (método de vertido) y 69,24 mg/g (método de decocción) y el contenido total de fenoles varió entre 72,78 mg/g (método de vertido) y 108,67 mg/g.

En cuanto al café Robusta, los contenidos de flavonoides más altos (57 mg/g) y más bajos (10,35 mg/g) se detectaron en el cóctel frío y la infusión nocturna, respectivamente, mientras que los contenidos fenólicos totales más altos (93,33 mg/g) y más bajos (71 mg/g) se detectaron en la infusión nocturna/café verde frío y el método de vertido.

Ormaza-Zapata et al. [72] estudiaron los metabolitos antioxidantes de bebidas de café preparadas a partir de Coffea arabica utilizando cinco métodos de filtración a presión, a saber:

·       Aeropress,

·       Presso (espresso manual),

·       Staresso,

·       espresso,

·       moka o espresso casero.

 



Los autores encontraron la mayor concentración total de fenoles en:

·       el café Espresso (5306,2 mg de ácido gálico/100 g),

·       seguido de Moka (2929,3) y

·       Staresso (2170,3).

Las concentraciones fenólicas más bajas detectadas en las infusiones de café Aeropress y Presso pueden explicarse por el efecto de dilución de estos métodos.

Las concentraciones de flavonoides, expresadas como mg de equivalente de catequina/100 g de muestra, siguieron el mismo orden:

·       métodos espresso (10.705,2 mg),

·       moka (3003,1 mg)

·       Staresso (2352,6 mg)

Las concentraciones de taninos condensados ​​fueron más altas en

·       las infusiones de Espresso (197,4 mg de equivalente de catequina/100 g de muestra),

·       seguidas de Staresso (129,5 mg) y

·       Presso (118,1 mg).

La infusión de Aeropress mostró el menor contenido de taninos.

En cuanto al ácido fenólico hidroxicinámico, el contenido de ácido clorogénico fue mayor en las infusiones de Staresso, que también contenían ácido cafeico.

Los mayores contenidos de ácido p-cumárico se detectaron en las infusiones de espresso y moka, que también mostraron el mayor contenido de ácido ferúlico, junto con el café Staresso.

Un interesante trabajo de Ludwig et al. [73] exploró el comportamiento de extracción de los principales antioxidantes del café durante el tiempo de preparación en cafés de filtro y espresso.

 


En el café de filtro, se observó un perfil de extracción de antioxidantes en forma de U, con las concentraciones más altas detectadas en las primeras y últimas fracciones, y las más bajas en la fracción intermedia.

Olechno et al. [74] investigaron el efecto de diversos tipos de materias primas

·       Arábica y Robusta instantáneos,

·       Arábica y Robusta recién molidos,

·       Arábica y Robusta molidos,

·       Arábica descafeinado y

·       Arábica y Robusta verdes)

y diversos métodos de preparación:

·       vertido de agua caliente,

·       percolador,

·       cafetera

sobre el contenido fenólico total (CFT) de las infusiones de café.

El CFT más alto (657,3 ± 23 mg/100 g de infusión) se obtuvo con café molido 100 % Arábica preparado en un percolador con agua sin filtrar a 100 °C.

Según Nosal et al. [75], la cápsula tiene un mayor contenido fenólico total que la prensa francesa, y la infusión resultante contribuye a un mayor nivel de antioxidantes en el organismo.

 

4.3. Melanoidinas



Las melanoidinas son productos finales macromoleculares, nitrogenados y de color marrón de la reacción de Maillard, formados por ciclizaciones, deshidrataciones, retroaldolizaciones, reordenamientos, isomerizaciones y condensaciones de los productos iniciales de la reacción de Maillard [76].

 


Aunque sus estructuras químicas no están claras, se ha sugerido que las melanoidinas del café incorporan ácidos clorogénicos, fragmentos de proteínas y que los polisacáridos o sus fragmentos probablemente participan en la formación de melanoidinas [77,78].


El interés en estos compuestos está relacionado con sus numerosas propiedades:

·       contribución a la formación de color;

·       capacidad para unir sabores;

·       capacidad para ejercer actividades antioxidantes, antiinflamatorias, antihipertensivas y antiglicantes;

o   Los antiglicantes son compuestos que previenen o reducen la glicación, un proceso donde el exceso de azúcar en el cuerpo se une y daña las proteínas (como el colágeno y la elastina). Esto causa pérdida de firmeza, arrugas profundas y envejecimiento prematuro.

·       propiedades quelantes de metales;

·       y la actividad antimicrobiana relacionada [79,80,81,82].

El método más utilizado para aislar las melanoidinas del café se basa en su alto peso molecular y consiste en aplicar tubos de diálisis, ultrafiltración con membranas de corte de 10 kDa y cromatografía de exclusión molecular para la separación de las melanoidinas y su posterior cuantificación gravimétrica.

Otros procedimientos rápidos se basan en la intensidad del color de las melanoidinas y en la medición de la absorbancia a longitudes de onda superiores a 400 nm [83].

La cantidad de melanoidina en la taza varía según el grado de tueste y la preparación del café (tipo de extracción, proporción de polvo/agua, presión y tamaño de la porción).


Vignoli et al. [84] investigaron el efecto de las materias primas (especies de Coffea arabica y Coffea canephora), el grado de tostado (claro, medio, oscuro) y el sistema de extracción del polvo soluble (convencional y doble extracción) en el contenido de melanoidina del café soluble aislado por el sistema de separación por membrana de diálisis.

El contenido de melanoidina, expresado en g por 100 g de muestra, varió de 19,66 ± 2,04 a 30,44 ± 1,84.

Los cafés solubles producidos a partir de Coffea canephora mostraron contenidos de melanoidina significativamente más altos que Coffea arabica, y el sistema de doble extracción fue más eficaz en la extracción de melanoidinas.

En cuanto a los efectos del tostado, las concentraciones de melanoidinas fueron en el siguiente orden decreciente: oscuro > claro > medio.

Fogliano y Morales [83] investigaron el contenido de melanoidinas de infusiones de café preparadas a partir de café arábica tostado en polvo según el siguiente procedimiento:

·       italiano (cafetera moka),

·       filtro (cafetera eléctrica de goteo) y

·       espresso (cafetera para la industria de servicios de alimentos).

Para aislar las melanoidinas, las infusiones de café se filtraron, se desengrasaron con diclorometano y se sometieron a ultrafiltración utilizando una membrana con un límite de exclusión de masa molecular nominal de 10 kDa. El retenido se lavó y la fracción de alto peso molecular correspondió a las melanoidinas.

El kilodalton (kDa) es la unidad de medida de masa molecular utilizada en bioquímica, biología molecular y medicina para expresar el tamaño de proteínas, ácidos nucleicos y otras macromoléculas biológicas. Un kilodalton equivale a 1.000 daltons, y un dalton corresponde aproximadamente a la masa de un átomo de hidrógeno (1,66 × 10−24 gramos).

Las cantidades por taza de porción fueron en el siguiente orden decreciente:

·       filtro (233,9 mg),

·       espresso (111,6 mg),

·       italiano (99,3 mg);

mientras que, si se expresa por mL, el orden fue el siguiente:

·       espresso (2,2 mg),

·       filtro (1,8 mg),

·       italiano (1,6 mg).

En general, el café instantáneo mostró un mayor contenido de melanoidinas que otros tipos de café debido al proceso que concentra los componentes que se encuentran en el café tostado [85].

Las melanoidinas desempeñan un papel activo en la reducción de la percepción del aroma típico del café recién hecho.

Desafortunadamente, las alteraciones moleculares significativas que pueden disminuir la calidad olfativa de las infusiones de café se pueden atribuir a la unión de compuestos aromáticos activos a constituyentes no volátiles del café, como los constituyentes de bajo y alto peso molecular.

Más concretamente, los aldehídos y los tioles no aromáticos reaccionan covalentemente con las melanoidinas; las pirazinas y los metoxifenoles forman interacciones no covalentes, muy probablemente en forma de apilamiento π-π; y los componentes aromáticos interactúan tanto de forma covalente como no covalente [86].

Machado et al. [87] realizaron un estudio in vitro de la fermentación colónica humana de fracciones aisladas del café, ricas en arabinogalactanos o melanoidinas.

Observaron una mayor fermentabilidad de la fracción de carbohidratos de los arabinogalactanos que la de las melanoidinas, lo que resultó en un contenido de ácidos grasos de cadena corta de 63 mM y 22 mM, respectivamente.

La presencia de melanoidinas redujo la producción de ácidos biliares, cuyo alto contenido se asocia con enfermedades neurodegenerativas y cardiovasculares, así como con cáncer colorrectal.

 


Además, la fermentación de las fracciones de café resultó en la liberación de ácidos dihidroferúlico y dihidrocafeico, ambos conocidos por su actividad antioxidante.

 

4.4. Compuestos menores

Entre los compuestos bioactivos detectables en el café, los alcaloides trigonelina y β-carbolinas, así como los diterpenos cafestol y kahweol, merecen un análisis aparte.



4.4.1. Trigonelina

La trigonelina (ácido N-metilnicotínico) (Figura 6) es un compuesto nitrogenado derivado de la metilación del átomo de nitrógeno del ácido nicotínico (niacina) y representa el segundo alcaloide principal presente en los granos de café verde.


Figura 6. Trigonelina.

Durante el proceso de tostado, la trigonelina sufre una fuerte degradación térmica, generando así la mayoría de los compuestos volátiles responsables del sabor y aroma del café [36].

Sus concentraciones también se utilizan para diferenciar el nivel de tostado del café [88].

Durante el tostado, la desmetilación de la trigonelina produce ácido nicotínico, es decir, una forma de niacina o vitamina B3 [89].

 


El contenido de trigonelina y ácido nicotínico en las infusiones de café está muy influenciado por la especie de café (el arábica muestra un contenido de trigonelina ligeramente superior al de los granos de café robusta), la variedad, el origen geográfico y las condiciones de tostado [88,90], mientras que no parece verse afectado por el método de preparación [91].


Existe un método rápido de cromatografía líquida-espectrometría de masas (LC-MS) para el análisis simultáneo de cafeína, trigonelina, ácido nicotínico y sacarosa, así como la técnica de resonancia magnética nuclear de protón (1H RMN), útil para la determinación cuantitativa y simultánea de trigonelina, cafeína, ácido fórmico y 5-(hidroximetil)-2-furaldehído [92].

Poerner, Rodríguez y Bragagnolo [93] realizaron un estudio sobre el contenido de trigonelina en infusiones de café molido tostado, tanto regular como descafeinado, y en infusiones de café soluble, también regular y descafeinado. La trigonelina se midió mediante HPLC-DAD a 262 nm. Los contenidos de trigonelina en las infusiones de café (expresados ​​en mg/100 g de materia seca) se presentaron en el siguiente orden decreciente:

·       café molido tostado descafeinado, 2985,3 ± 245,4;

·       café molido tostado regular, 2043,7 ± 710,7;

·       café soluble descafeinado, 1247,6 ± 77,7;

·       café soluble regular, 631,3 ± 98,5.

Los niveles más bajos de trigonelina en las infusiones de café soluble se atribuyeron al uso de mayores proporciones de Coffea canephora en la formulación de la mezcla. Mediante cromatografía líquida de ultra alta resolución acoplada a espectrometría de masas en tándem (UHPLC-MS/MS), Angelino et al. [94] analizaron el contenido de trigonelina en 65 cafés preparados en cápsulas, representativos de 5 marcas comercializadas en Italia. Los cafés Lungo mostraron niveles de trigonelina más elevados (15,32–47,32 mg por porción) que los descafeinados (8,38–33,74 mg) y los cafés Espresso regulares (6,78–17,88 mg). Sin embargo, los datos se expresaron en mg/mL, y los cafés Espresso regulares presentaron concentraciones casi el doble que las de los otros dos tipos de café, con valores promedio de 0,52 mg/mL.

La trigonelina plasmática puede utilizarse como marcador del consumo de café [95]. Se reconocen en la trigonelina efectos antimicrobianos, anticancerígenos e antihiperglucémicos, así como propiedades antidegranulantes contra el desarrollo de enfermedades alérgicas [96].

4.4.2. β-Carbolinas

Las β-carbolinas (CAS 244-63-3) son un grupo de alcaloides biológicamente activos derivados del indol. 


Se encuentran de forma natural en diversas plantas y también son detectables en muchos alimentos procesados ​​térmicamente [97]. De hecho, las estructuras químicas de los dos compuestos principales de este grupo, harman y norharman (Figura 7a y Figura 7b, respectivamente), están relacionadas con las aminas aromáticas heterocíclicas no polares producidas por pirólisis.


Durante el tueste del café, se forman mediante una condensación de Pictet-Spengler de indoletilaminas y compuestos carbonílicos, seguida de oxidación y descarboxilación [25].

 


Los estudios realizados sobre los efectos de estos compuestos en la salud humana dieron resultados contradictorios. El interés en las β-carbolinas está relacionado con sus propiedades farmacológicas (actividad antitumoral, antiviral y antimicrobiana) y psicofarmacológicas [98,99]. Las β-carbolinas harman y norharman parecen ejercer un efecto protector contra los procesos de envejecimiento y las enfermedades neurodegenerativas [100]. El café parece ser la principal fuente dietética exógena de β-carbolinas.

Alves et al. [101] realizaron un estudio sobre el contenido de β-carbolina en el café Espresso, analizando los efectos de la especie de café, el grado de tueste y la duración de la infusión.

La cuantificación de norharman y harman mediante cromatografía líquida de alta resolución en fase inversa (RP-HPLC) acoplada con detección de fluorescencia destacó la influencia significativa de la especie y la duración de la infusión y la contribución limitada del tueste a la concentración final de estos compuestos.

Una taza (30 ml) de Espresso obtenido con café 100% Arábica contiene 4,08 μg de norharman y 1,54 μg de harman, y la adición de Robusta (las mezclas comerciales suelen producirse con un máximo de 30% de Robusta) aumentó las cantidades de ambos compuestos hasta 10,37 μg de norharman y 4,35 μg de harman.

En un trabajo posterior, Alves y Mendes et al. [102] evaluaron las cantidades de β-carbolinas en bebidas comerciales a base de café instantáneo. Los investigadores destacaron una alta variabilidad entre las muestras, con cantidades que oscilaron entre 1,06 y 5,59 μg/g para el norharman y entre 0,28 y 2,11 μg/g para el harman. Las concentraciones más bajas se detectaron en café 100 % arábica.

Considerando que se recomienda el uso de 2 a 6 g de polvo para la preparación de café instantáneo, las cantidades de β-carbolinas que aportan estas bebidas se encuentran dentro del rango reportado para los cafés espresso estándar [101].

En un trabajo de Herraiz [103] sobre los efectos de la preparación en el contenido de β-carbolinas de las bebidas de café, los análisis destacaron que los cafés filtrados presentaban un menor contenido de norharman y harman (91 y 26,9 ng/mL, respectivamente) que el Espresso (165,6 y 39,9 ng/mL, respectivamente).

 

4.4.3. Cafestol y Kahweol

El cafestol y el kahweol (Figura 8a y Figura 8b, respectivamente) son dos alcoholes diterpénicos pentacíclicos basados ​​en el esqueleto de kaurano [25]. Se han identificado formas metiladas de cafestol y kahweol en Robusta.



Durante mucho tiempo, se les ha considerado factores antinutricionales de los granos y las infusiones de café. Los primeros estudios demostraron su capacidad (especialmente la del cafestol) para aumentar los triacilgliceroles y las lipoproteínas de baja densidad (LDL) en plasma humano, incrementando así el riesgo potencial de desarrollar algunas enfermedades cardiovasculares [104].

Sin embargo, además de los efectos nocivos sobre los niveles de lípidos séricos, estudios posteriores destacaron una amplia gama de efectos bioquímicos positivos.

En modelos animales y sistemas de cultivo celular, se ha demostrado que el cafestol y el kahweol reducen la genotoxicidad de carcinógenos como el 7,12-dimetilbenz[a]antraceno, la aflatoxina B1 y el benzo[a]pireno y la 2-amino-1-metil-6-fenilimidazo[4,5-b]piridina.

 


Estudios experimentales adicionales revelaron que estos dos diterpenos presentan múltiples acciones farmacológicas potenciales, como actividades antiinflamatorias, hepatoprotectoras, antidiabéticas y antiosteoclastogénicas [105].

El cafestol, el kahweol y sus derivados representan aproximadamente el 20% de la fracción lipídica del café.

El contenido de cafestol en los granos de café, expresado como materia seca, se encuentra en el rango de 0,15–0,37 y 0,27–0,67% para Robusta y Arabica, respectivamente.

De manera similar, el kahweol representa el 0,1% en los granos de Robusta y el 0,11–0,35% en los granos de Arabica [106].

Según [107], el cafestol y el kahweol son sensibles al tostado, degradándose a dehidrocafestol y dehidrokahweol después de 8 minutos de tratamiento.

 


El kahweol es más sensible que el cafestol al calor, el oxígeno, la luz y los ácidos y, por lo tanto, es menos abundante.

Desde un punto de vista analítico, estos compuestos pueden determinarse fácilmente mediante cromatografía de gases con detección por ionización de llama (GC-FID) después de la extracción Soxhlet o la saponificación y sililación.

Como alternativa valiosa, se puede utilizar HPLC-UV a 230 nm para cafestol y a 290 nm para kahweol después de la extracción en fase sólida (SPE) y la saponificación, o después de la extracción Soxhlet, o después de la extracción con dióxido de carbono supercrítico y la saponificación [108,109,110]. Según Oiggman et al. [111], se demostró que la LC-MS después de la metanólisis por microondas aumenta la selectividad.

En cuanto a los efectos de los métodos de preparación, Gross et al. [108] encontraron que las concentraciones de cafestol y kahweol en preparaciones de Espresso, estilo turco y prensa francesa eran significativamente más altas que en el café filtrado o instantáneo.

Urgert et al. [112] observaron que el café hervido de tipo escandinavo, el café turco y el café de cafetera contenían las mayores cantidades de cafestol + kahweol, mientras que el espresso contenía cantidades intermedias, y el café instantáneo y filtrado solo cantidades insignificantes.

Recientemente, Sridevi et al. [109] prepararon infusiones de café mediante 7 métodos, incluyendo

·       espresso,

·       goteo eléctrico,

·       moka,

·       método de filtro indio,

·       estilo turco,

·       prensa francesa y

·       papel de filtro,

y analizaron los perfiles de cafestol y kahweol mediante HPLC-UV, a 230 nm para cafestol y 290 nm para kahweol, después de la extracción Soxhlet.

 


Los niveles más altos por taza de cafestol y kahweol se detectaron en

·       el café de prensa francesa,

·       seguido del estilo turco,

·       moka y

·       espresso (Figura 9).

Los niveles de cafestol y kahweol fueron muy bajos en

·       el goteo eléctrico,

·       papel de filtro y

·       filtro indio (Figura 9).


Figura 9. Concentraciones de cafestol y kahweol en infusiones de café producidas según varios métodos (elaboración de datos de Sridevi et al. [109]).

Son muchas las razones de la variación de los perfiles de cafestol y kahweol en diferentes infusiones de café.

Estas incluyen

·       el volumen de la infusión preparada;

·       la proporción de café molido a agua,

·       la cantidad de café molido utilizada para preparar la infusión,

·       el método de preparación y

·       decantación/filtración de la infusión,

·       la influencia de la presión del vapor y

·       el tiempo de contacto del vapor con el polvo de café en la preparación del espresso, y

·       la presencia de "crema", rica en fracción lipídica, en las infusiones de moka.

Las concentraciones más bajas de diterpenos detectadas en las infusiones filtradas e instantáneas fueron fácilmente explicadas por Moreira Novaes et al. [113] en su artículo de revisión.

Durante la preparación de cualquier tipo de café caliente, las gotas de aceite de los lípidos libres se extraen del polvo por el agua caliente y forman una segunda capa lipídica soluble en el medio.

Sin embargo, los diterpenos son muy pocos, solubles en agua caliente, y la mayor parte de su contenido se encuentra confinado a los intersticios del café usado suspendido en la bebida, que luego se retiene en el filtro de papel.

En cuanto a los cafés instantáneos, la mayoría se elaboran con granos de Robusta, que tienen un menor contenido de diterpenos que los granos de Arábica.

Además, se produce una pérdida de diterpenos durante la extracción acuosa industrial, seguida de la filtración.

De Souza Gois Barbosa et al. [114] intentaron correlacionar la composición de los granos de café Arábica verde con la calidad sensorial de las infusiones correspondientes y encontraron una asociación positiva entre una alta proporción de cafestol/kahweol en los granos de café verde y la calidad sensorial de la infusión.

 

5. Efectos de los métodos de preparación en la extracción de compuestos indeseables del café molido y las infusiones de café

El café puede contener compuestos menores considerados indeseables para el sabor o por sus efectos en la salud humana.

La mayoría de estos compuestos son subproductos microbianos que pueden aparecer como consecuencia de una cosecha y almacenamiento inadecuados o de las condiciones climáticas durante el procesamiento primario. Entre ellos se incluyen la ocratoxina A y algunas aminas biogénicas. Otros compuestos indeseables, formados durante el tueste, son los hidrocarburos aromáticos policíclicos y la acrilamida [25].

 

5.1. Ocratoxina A (OTA)

Es una micotoxina producida por varias especies de Aspergillus y Penicillium. Desde un punto de vista químico, tiene una fracción de dihidroisocumarina unida a través de su grupo 7-carboxilo a l-fenilalanina por un enlace peptídico.

 



Ejerce efectos adversos en la salud humana, siendo una potente nefrotoxina y hepatotoxina, con efectos teratogénicos, mutagénicos, carcinogénicos e inmunosupresores incluso a niveles traza [25].

Se estima que el café representa aproximadamente el 12% de la ingesta total de OTA y es la tercera fuente de exposición a OTA [115].

Una revisión sistemática y metaanálisis realizado por Khaneghah et al. [116] destacó que la concentración global combinada y la prevalencia de OTA en el café y productos a base de café fueron de 3,21 μg/kg y 53,0%, respectivamente.

Sin embargo, los datos históricos no destacan evidencia que sugiera que la OTA sea agudamente tóxica en humanos por el consumo de café [117].

Durante años, la Unión Europea ha establecido los niveles máximos de OTA en los alimentos. Sin embargo, en 2022, el Reglamento UE 2022/1370 reformó parcialmente dichos límites, reduciéndolos de 5 a 3 µg/kg para los granos de café tostados y el café molido tostado, y de 10 a 5 µg/kg para el café soluble.

Si bien el tueste provocó una disminución significativa en los niveles de OTA (65-100%), puede ser útil investigar cómo la preparación del café afecta a dichos niveles [118], dado que su ingesta diaria tolerable es de 300 ng (para un adulto de 60 kg de peso corporal).

Pakshir et al. [119] analizaron 50 muestras de café, incluyendo 18 granos de café negro, 8 granos de café verde, 12 muestras de café espresso en polvo y 12 muestras de café en polvo Torch (Sinónimos de torch: burn, set fire to, destroy by fire ) de diferentes marcas. Observaron que todas las muestras estaban contaminadas con ocratoxina A, pero el porcentaje de muestras con concentraciones de toxina superiores al nivel aceptable fue del 47 % en los granos negros, del 33,3 % en los granos verdes y el café tostado, y del 25 % en el café espresso. Además, el café negro presentó concentraciones medias de OTA más elevadas que el café verde.

La Pera et al. [118] investigaron los efectos sobre el contenido de OTA de los procedimientos de preparación más difundidos, a saber,

·       turco,

·       moka y

·       americano.

Las mayores reducciones con respecto a la OTA contenida en el polvo de café se obtuvieron con los procedimientos de:

·       preparación americano (54–73%) y

·       moka (51–75%),

·       mientras que la preparación turca permitió una disminución limitada de OTA (17–25%).

La explicación de este comportamiento es que la OTA requiere tiempo para solubilizarse en la infusión, y el tiempo de contacto prolongado entre el polvo y el agua que se produce en la preparación turca permitió una mayor solubilización de la toxina.

Gopinandhan y Kannan [120] evaluaron los efectos de la infusión por filtro en la estabilidad de la OTA. Muestras de polvo de café robusta, contaminadas de forma natural o artificial, se dejaron en contacto con agua caliente durante

·       7,

·       15 y

·       20 minutos

y luego se filtraron. El análisis se realizó por HPLC después de la limpieza en una columna de inmunoafinidad, y se calculó el porcentaje de reducción de OTA.

Las muestras de café contaminadas naturalmente mostraron una reducción de OTA del 4 al 36,8 %, mientras que las muestras de café infectadas artificialmente mostraron una reducción de OTA del 7 al 28,3 %. El porcentaje de reducción de OTA aumentó con el tiempo de contacto entre el café molido y el agua.

El estudio de Santini et al. [48] investigó la capacidad de cinco métodos de preparación

·       Americano,

·       moka,

·       espresso italiano,

·       napolitano y

·       turco

para extraer OTA de café molido 100 % arábica contaminado artificialmente. Se utilizó cromatografía líquida de alta resolución (HPLC) acoplada a un detector fluorimétrico para cuantificar la OTA.

Los valores de extracción más altos (70-81 %) se obtuvieron con la preparación de café Americano, lo que podría explicarse por el mayor tiempo de contacto entre el café molido y el agua caliente, seguido del espresso italiano y la moka.

Los métodos turco y napolitano extrajeron la menor cantidad de OTA.

 

5.2. Aminas biogénicas

Desde un punto de vista químico, estos compuestos de bajo peso molecular son bases orgánicas alifáticas, alicíclicas o heterocíclicas producidas por la descarboxilación de aminoácidos específicos.

 


En el café, su producción se debe generalmente a la acción de descarboxilasas microbianas, pero su formación puede ocurrir durante el tueste debido a la descarboxilación de aminoácidos o la hidrólisis de aminas conjugadas [25].

En el café, la principal amina biogénica es la putrescina, seguida de la espermidina y la espermina. Los contenidos de cadaverina y tiramina son muy bajos.

Las aminas biogénicas están presentes en el café verde principalmente en forma libre, con bajas cantidades de formas conjugadas solubles e insolubles en ácido.

Dentro de las formas libres, el contenido de putrescina es mayor en las muestras de Arábica que en las de Robusta. Después del tueste, las aminas biogénicas se detectan en cantidades muy bajas, ya que son sensibles al calor, y principalmente en forma libre [121].

Macheiner et al. [122] estudiaron la reducción de aminoácidos y la formación de aminas biogénicas durante el proceso de tueste de granos de Coffea arabica.

La mayoría de los aminoácidos analizados ya se habían degradado durante la primera mitad del proceso de tostado.

 


La histidina y la arginina se degradan significativamente por descarboxilación térmica, lo que resulta en altos contenidos intermedios de histamina y agmatina.

 


Posteriormente, la histamina se degradó hasta el primer punto de crepitacion y se estabilizó después, mientras que los contenidos de agmatina disminuyeron.

No se detectó una formación significativa de putrescina, etilamina, etanolamina, tiramina, triptamina, cadaverina, feniletilamina, octopamina ni ornitina.


Restuccia et al. [123] investigaron los efectos de los métodos de preparación en las concentraciones de espermina, espermidina, putrescina, histamina, tiramina, feniletilamina, cadaverina y serotonina.

 


Las aminas biogénicas se detectaron por LC-UV a 254 nm después de la derivatización con cloruro de dansilo.

Las infusiones de café se prepararon según los siguientes métodos:

·       máquina de espresso,

·       moka;

·       máquinas de espresso de cápsulas,

·       máquinas de espresso de monodosis,

·       solubilización directa en agua y

·       café instantáneo a través de máquinas expendedoras automáticas.

Las cantidades de aminas biogénicas totales en los polvos de café iniciales variaron de

·       13,30 ± 0,22 μg/g a

·       85,85 ± 2,48 μg/g,

con concentraciones más bajas encontradas en el café tostado a temperaturas más altas.

Las infusiones de café contenían niveles muy bajos de aminas biogénicas con respecto al café molido tostado correspondiente.

Más específicamente, el contenido total de aminas biogénicas osciló entre 9,88 ± 0,04 y 3,04 ± 0,03 μg/mL, y se presentó en el siguiente orden decreciente:

·       infusiones hechas con moka,

·       cápsula,

·       monodosis,

·       café instantáneo y

·       máquina de espresso.

La Figura 10 muestra las concentraciones de varias aminas biogénicas en función de los métodos de preparación del café.

Los resultados obtenidos con moka se explicaron por la menor presión y el mayor tiempo de infusión que facilitaron la extracción.

En un trabajo anterior de Özdestan [124], se encontraron contenidos más altos de aminas biogénicas totales tanto en el café molido (126,0–352,2 mg/kg) como en el café turco preparado (5,7–48,9 mg/L).





Figura 10. Concentraciones de aminas biogénicas en infusiones de café producidas según varios métodos (elaboración de datos de Restuccia et al. [123]).

·       phe, β-feniletilamina;

·       put, putrescina;

·       cad, cadaverina;

·       his, histamina;

·       tyr, tiramina;

·       spd, espermidina;

·       ser, serotonina;

·       spm, espermina.

5.3. Hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP)

Los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) constituyen una amplia clase de compuestos orgánicos que contienen dos o más anillos aromáticos fusionados, formados por átomos de carbono e hidrógeno [125].

 


Se forman por la combustión incompleta de materia orgánica, y su presencia en muestras de café puede atribuirse a la contaminación de los granos verdes iniciales o a la formación de estos compuestos durante el tueste.

De hecho, puede producirse una carbonización parcial como resultado de procesos térmicos intensos.

 


Según estudios previos, los HAP como el antraceno y el fenantreno se forman en el café a temperaturas superiores a 220 °C, mientras que la formación de pireno, criseno y benzo[a]antraceno requiere temperaturas más elevadas, de 250 a 260 °C [25,126].

Las altas temperaturas y los largos tiempos de tueste determinan la formación de numerosas grietas en la superficie del café, lo que hace visible la estructura grasa en su interior [127]. Esto favorece la formación de HAP lipofílicos, especialmente de HAP pesados.

Se cree que la pirólisis de los lípidos, carbohidratos y aminoácidos del café durante el tostado da lugar a la formación de HAP.

Sin embargo, es difícil describir con precisión las reacciones químicas implicadas debido a la complejidad de las matrices del café [128].

Muchos HAP son carcinógenos, y aquellos que no se han encontrado como carcinógenos pueden aumentar sinérgicamente la carcinogenicidad de los otros HAP [129].

Según Orecchio et al. [129], las concentraciones totales de HAP en la infusión de café variaron de 0,52 a 1,8 μg/L, mientras que las de HAP carcinógenos oscilaron entre 0,008 y 0,060 μg/L.

Estos resultados indicarían que la contribución del café a la ingesta diaria humana de HAP carcinógenos es insignificante.

Los HAP más abundantes en los cafés tostados son:

·       el fenantreno,

·       el fluoranteno y

·       el pireno,

 


pero estos compuestos presentan un riesgo menor con respecto a los HAP considerados por la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria como posibles indicadores de la potencia carcinogénica de los HAP [130].

Sin embargo, debería ser interesante investigar los efectos de diferentes procedimientos de preparación en los contenidos de HAP de la infusión de café y aclarar el papel de la cafeína en la transferencia de HAP a la infusión de café debido a la conocida formación de un complejo cafeína-HAP [131].

No obstante, el tema ha sido poco investigado. Aresta y Zambonin [132] desarrollaron una microextracción en fase sólida acoplada a cromatografía de gases para el análisis de HAP en cafés comerciales tostados oscuros y descafeinados.

El criseno, que varió de indetectable a 95,6 ± 11 ng/g, y el pireno, que varió de indetectable a 404,7 ± 42,0 ng/g, fueron los congéneres más representativos.

 


El benzo[a]pireno se detectó solo en dos muestras de café tostado oscuro. Solo el 30% del total de HAP se transfirió de los posos (café agotado, residuos) de café a la infusión.

Según el estudio de metaanálisis de Hamrah et al. [133], las concentraciones más altas de HAP en productos de café en

·       América (57,21 μg/kg),

·       Asia (10,89 μg/kg),

·       Europa (19,17 μg/kg) y

·       África (56,9 μg/kg)

se relacionaron con los siguientes compuestos específicos:

·       pireno,

·       naftaleno,

·       acenaftileno y

·       fenantreno,

respectivamente. Hasta donde sabemos, la cantidad máxima de HAP no ha sido regulada legalmente.


El análisis de HAP también puede realizarse mediante una extracción previa con hexano, limpieza de cartuchos SPE y separación por HPLC acoplada con un detector de fluorescencia [125] o por GC-MS [129]).

Tfouni et al. [125] evaluaron los efectos de tres grados de tueste de café de

·       Coffea arabica cv. Catuaí Amarelo IAC-62 y

·       Coffea canephora cv. Apoatã IAC-2258

y dos procedimientos de preparación (filtrado y hervido) en los contenidos de HAP de los cafés resultantes.

Encontraron que la diferencia entre las concentraciones detectadas en los diferentes grados de tueste no fue estadísticamente significativa, al igual que la influencia de la cafeína.

 


Rattenarat et al. [134] propusieron el tostado con vapor sobrecalentado como alternativa al tostado tradicional con aire caliente de los granos de café Robusta para reducir la formación de PHA.

Descubrieron que las concentraciones de fluoreno, fenantreno y antraceno en los granos tostados oscuros eran significativamente menores cuando se aplicaba el tostado con vapor sobrecalentado.

 

5.4. Acrilamida


El café es una importante fuente dietética de acrilamida (2-propenamida), un compuesto clasificado como probablemente carcinógeno para los humanos por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer [135].


 Otras reacciones incluyen la descarboxilación de la asparagina a 3-aminopropionamida al calentarse en ausencia de carbohidratos reductores y la reacción de Strecker de la asparagina [137,138].

Coffea canephora presenta un mayor contenido de acrilamida que Coffea arabica [136].


Además, la acrilamida es un compuesto altamente soluble en agua y se transfiere fácilmente del café molido a la bebida, especialmente cuando el contacto entre el polvo y el agua es prolongado.

Teniendo en cuenta este hallazgo y los efectos adversos de la acrilamida en la salud humana, es útil evaluar su ingesta por taza y cómo se ve afectada por los procedimientos de preparación.

El estudio ya citado de Rattenarat et al. [134] investigó el destino de la acrilamida en el tostado con aire caliente y vapor sobrecalentado, y este último permitió la producción de granos de tueste oscuro con menor contenido de acrilamida.

La acrilamida no es estable durante el almacenamiento del café tostado envasado y disminuye significativamente de 771 a 256 µg/kg en el café soluble almacenado a temperatura ambiente y en su envase original herméticamente cerrado durante 12 meses.

También disminuye de 203 a 147 µg/kg en el café tostado almacenado a temperatura ambiente durante 7 meses [139].

En un estudio sobre las concentraciones de acrilamida en café preparado con cafeteras de filtro y prensas francesas, Granby y Fagt [140] no encontraron diferencias significativas entre ambos métodos de preparación, con concentraciones de acrilamida de 8 ± 3 y 9 ± 3 µg/L, respectivamente.

Alves et al. [141] evaluaron los efectos de volúmenes de agua en el rango de 20–70 mL para 6,5 ​​g de café en polvo sobre el contenido de acrilamida de los cafés espresso.

Se analizaron dos muestras de café, una Arabica y una Robusta. Los análisis se realizaron mediante GC/MS después de una preparación de la muestra que incluyó una dispersión de matriz en fase sólida y una etapa de bromación.

Los 6,5 g iniciales de polvo Arabica y Robusta contenían 1,82 ± 0,03 y 3,67 ± 0,03 µg de acrilamida, respectivamente.

El porcentaje de extracción varió de 59 a 98% para Robusta y de 62 a 99% para Arabica, en el rango de volumen de agua de 20–70 mL.

Esto significa que, para ambas especies de café, la extracción de acrilamida aumentó con el volumen de agua. Sin embargo, la concentración de la infusión disminuyó simultáneamente de

·       108,2 ± 1,5 a 50,1 ± 3,9 l µg/L para el café Robusta y

·       de 56,3 ± 1,3 a 24,2 ± 0,3 µg/L para el Arabica.

En cuanto al café espresso, Mesías y Morales [142] analizaron 41 muestras adquiridas de máquinas expendedoras de café ubicadas en la Comunidad Autónoma de Madrid (España) y encontraron concentraciones de acrilamida que oscilaban entre 7,7 y 40,0 µg/L.

Estas grandes diferencias se debieron a las diferencias en el tipo de grano de café, grado de tueste, proporción café/agua y volumen de agua.

Los volúmenes oscilaron entre 40 y 100 mL/taza, y el contenido de acrilamida por porción osciló entre 0,8 y 2,4 µg/taza, con un valor promedio de 1,6 µg/taza.

Santanatoglia et al. [143] cuantificaron el contenido de acrilamida en infusiones de café preparadas a partir de granos de café sometidos a tres niveles de tueste diferentes (claro, medio y oscuro) a través de ocho métodos de extracción diferentes, a saber,

·       Aeropress,

·       Clever,

·       Chemex,

·       Prensa francesa,

·       Moka italiana,

·       Pure Brew,

·       Turco y

·       V60.



Dichos datos, reportados en la Figura 11, destacan que el café moka tuvo los niveles más altos de acrilamida cuando se obtuvo de

·       granos tostados claros (174,68 ng/mL) y

·       oscuros (170,06 ng/mL),

·       junto con el café de prensa francesa preparado a partir de granos tostados medios (170,26 ng/mL).

El café Clever tuvo el contenido más bajo de acrilamida para cada nivel de tueste:

·       45,81 ng/mL para tueste claro,

·       47,68 ng/mL para tueste medio y

·       24,73 ng/mL para tueste oscuro.

 


 



 Figura 11. Concentraciones de acrilamida en infusiones de café producidas según varios métodos (elaboración de datos de Santanatoglia et al. [143]).


Entre las estrategias consideradas útiles para eliminar la acrilamida de los granos de café tostados y de la infusión, se incluyen las siguientes técnicas:

·       la aplicación de CO2 supercrítico (100 °C, 200 bar, 9,5 % p/p de etanol) al café tostado [145] y

·       el uso de enzimas bacterianas, incluso inmovilizadas, o la aplicación de fermentación con levadura para eliminar la acrilamida de la infusión de café [146, 147, 148, 149].

Sin embargo, estas técnicas no se han probado en cuanto a su impacto en la calidad sensorial de la infusión de café ni en cuanto a su viabilidad industrial.

 

6. Compuestos volátiles de la infusión de café: Generación e impacto en el aroma del café

La composición de compuestos volátiles del café se ve afectada por numerosas variables durante su producción, como el entorno de cultivo, la cosecha y las prácticas posteriores a la cosecha, incluyendo el tostado, la molienda y el método de extracción [150,151].

 


Los métodos de procesamiento posteriores a la cosecha, como el procesamiento en seco y en húmedo, influyen en los perfiles aromáticos.

El procesamiento en húmedo generalmente resulta en una mayor concentración de compuestos aromáticos.

Además, el uso de cultivos iniciadores específicos durante la fermentación puede mejorar significativamente el sabor y el aroma al afectar los niveles de compuestos volátiles [150,153].


Las principales reacciones químicas que ocurren durante el tostado son las reacciones de pardeamiento no enzimático, más conocidas como reacciones de Maillard, entre

·       sustancias nitrogenadas,

·       aminoácidos y proteínas, así como

·       trigonelina,

·       serotonina,

·       carbohidratos,

·       hidroxiácidos y

·       fenoles.

Otras reacciones importantes incluyen:

·       la degradación de Strecker,

·       la degradación de aminoácidos individuales en particular,

o    aminoácidos azufrados,

o   hidroxiaminoácidos y

o   prolina,

·       la degradación de trigonelina,

·       la degradación de azúcares,

·       la degradación de ácidos fenólicos (en particular, ácido quínico) y

·       la degradación de lípidos,

·       así como los productos intermedios de descomposición [7,154].

 



incluyendo:

·       80 hidrocarburos,

·       24 alcoholes,

·       37 aldehídos,

·       85 cetonas,

·       28 ácidos carboxílicos,

·       33 ésteres,

·       86 pirazinas,

·       66 pirroles,

·       20 piridinas,

·       52 otras bases (p. ej., quinoxalinas, indoles),

·       100 compuestos de azufre,

·       126 furanonas,

·       49 fenoles,

·       35 oxazoles y

·       20 más [154].



 Los furanos se producen mediante la degradación térmica de carbohidratos, ácido ascórbico y ácidos grasos insaturados durante el tostado.


Los furanos que no contienen azufre se asocian generalmente con olores dulces, a nuez y a caramelo, mientras que los que contienen azufre son responsables de notas de olor a azufre, ajo o tostado.

Exhiben un olor tostado dulce y a malta [154], pero su contribución al aroma del café es menos importante en comparación con otros grupos de volátiles del café porque tienen umbrales de olor más altos.

En los últimos años, el furano y otros compuestos furánicos han recibido especial atención debido a sus efectos negativos para la salud.

De hecho, el furano ha sido clasificado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer como Grupo 2B como "posiblemente carcinógeno para los humanos"

https://monographs.iarc.fr/list-of-classifications-volumes/

consultado el 5 de agosto de 2025

Se ha informado que el 2-metilfurano produce, de manera similar al furano, intermediarios altamente reactivos, lo que lleva a una toxicidad similar en el hígado de ratas [156].

El nivel de furano en el café tostado osciló entre 1 y 5 mg/kg, mientras que el 2-metilfurano osciló entre 4 y 20 mg/kg [157,158].

Se encontraron concentraciones más altas de furano en la especie Coffea canephora, y el café molido de tueste más oscuro tiende a formar niveles más altos de furanos [159,160].

En la preparación del café, su nivel se reduce considerablemente y está influenciado por los procedimientos de preparación.

Oscila entre 8 y 352 µg/L y entre 135 y 1360 µg/L para el furano y el 2-metilfurano, respectivamente, y los niveles más altos se encontraron en el café espresso [158,161,162,163].

 


   Las pirazinas se forman mediante interacciones complejas entre α-aminoácidos y carbohidratos. Entre ellas, las alquilpirazinas desempeñan un papel fundamental en el aroma del café, exhibiendo olores a nuez, tierra, galleta, tostada y café.

Por ejemplo,

 


Aunque la 3-isobutil-2-metoxipirazina se encuentra en bajas concentraciones en los granos de café Arábica tostados, tiene un impacto significativo en este [164] debido a su bajo umbral de percepción de 0,002 ppb [154].



Junto con las pirazinas, los tiazoles y tioles presentan los umbrales de olor más bajos. Entre ellos,

 


El 2-furfuriltiol presenta un aroma tostado y se ha reportado ampliamente en el café tostado y preparado como un compuesto aromático clave.

El metanotiol es un tiol biosintetizado a partir de la pirólisis de la metionina y es responsable del olor a queso con notas de col, ajo y azufre.

Las furanonas se generan en el café principalmente mediante la reacción de Maillard y la posterior condensación aldólica. Las más importantes en términos de abundancia e intensidad de olor son:

·       la 4-hidroxi-2,5-dimetil-3(2H)-furanona (furaneol),

·       la 2(5)-etil-4-hidroxi-5(2)-metil-3(2H)-furanona,

·       la 3-hidroxi-4,5-dimetil-2(5H)-furanona (sotolón)

·       y la 4-etil-3-hidroxi-5-metil-2(5H)-furanona,

responsables del aroma dulce/caramelo del café [154].

 


Los pirroles se describen como productos de degradación del furano y derivados de aminoácidos, pero también se originan a partir de la degradación térmica de los intermedios de Amadori. El compuesto más abundante de esta clase es el pirrol, 1-metil-(1H-pirrol-2-il)-1-etanona.



Estos compuestos se forman por la degradación térmica de los ácidos clorogénicos (principalmente ácidos ferúlico, cafeico y quínico), entre los que se encuentran el guayacol, el 4-etilguayacol y el 4-vinilguayacol [165]. Su concentración en un grano tostado es útil para diferenciar las variedades Robusta de las Arábica.

De hecho,

 


Los aldehídos, como el 2-metilbutanal y el 3-metilbutanal, se forman por la degradación oxidativa de los aminoácidos cuando interactúan con los azúcares a altas temperaturas y exhiben un olor a malta en el café [167].

 


Otros compuestos volátiles, como la 2,3-pentanodiona y la β-damascenona, se forman por degradación térmica del furaneol y los carotenoides, respectivamente, y son responsables de los aromas a mantequilla y afrutados.

González-Ríos et al. [169] analizaron la composición química del café arábica molido usando microextracción en fase sólida-cromatografía de gases/espectrometría de masas (SPME-GC/MS) encontraron que los furanos eran los más abundantes, seguidos de

·       cetonas,

·       pirazinas,

·       piridinas y

·       pirroles.

 


Al comparar el café verde y tostado, encontraron 27 compuestos volátiles comunes.

Los compuestos con origen térmico,

·       furfural,

·       ácido furfurílico,

·       guayacol,

·       piridina,

·       1-metilpirrol y

·       maltol

aumentaron después del tostado, mientras que los compuestos no térmicos, incluyendo ciertos ésteres y alcoholes, disminuyeron o desaparecieron.



El grado de tueste (claro, medio y oscuro) afecta a los compuestos aromáticos del café [173].

Toledo et al. [174] revisaron el efecto del tueste en los compuestos volátiles. Informaron, por ejemplo, que los ácidos volátiles y algunos furanos se volvieron menos importantes a medida que aumentaba el grado de tueste (de claro a medio), pero al mismo tiempo, se observó un aumento en la contribución de los compuestos menos volátiles, como otros furanos, pirazinas y piridinas.

La molienda de los granos de café tostados también desempeña un papel crucial en la liberación de compuestos orgánicos volátiles y en la maximización de la eficiencia de extracción durante la preparación. Al aumentar la superficie, este proceso mejora la solubilización y promueve la liberación de gases como el dióxido de carbono, lo que, a su vez, facilita la liberación de compuestos volátiles [23].

Además, el perfil aromático de un espresso puede verse influenciado por la distribución bimodal específica del tamaño de partícula del café molido [175].

Los compuestos volátiles del café pueden estar presentes en concentraciones que van desde partes por millón (ppm) hasta partes por trillón (ppt).

Sin embargo, no todos contribuyen con la misma intensidad al aroma del café.

Entre los cientos de compuestos volátiles presentes en el café, pocos se consideran odorantes clave para definir su aroma, ya que se encuentran en concentraciones más elevadas que sus umbrales de olor (Tabla 2).

De hecho, la relación entre la concentración y el umbral de olor se conoce como "valor de actividad olfativa VAO (odor activity value OAV)" y permite estimar la contribución de cada compuesto al aroma global del café tostado o de la bebida de café.

Algunos autores utilizaron el valor de actividad olfativa (VAO) y descubrieron que diferentes compuestos volátiles pueden influir en el aroma de cada tipo o estilo de café [154].

 




Este resultado se obtuvo utilizando una mezcla de odorantes que simulaba un café arábico de tueste medio, en soluciones donde faltaban algunos compuestos específicos (prueba de omisión) [176].

Otro método importante para detectar los compuestos odoríferos potentes es la cromatografía de gases-olfatometría (GC-O).



 Esta técnica combina la separación por cromatografía de gases con el olfato del operador como detector, y constituye una investigación práctica, útil para convertir los resultados del análisis instrumental de los compuestos volátiles en datos sensoriales. Con esta técnica, se utiliza el olfato para detectar los compuestos responsables del olor al final de la columna de GC (olfateo).

Por lo general, se emplea un panel de olfateadores entrenados que también proporcionan una descripción sensorial del olor percibido [177].

Entre los diferentes métodos GC-O conocidos, la medición combinada de la respuesta aromática hedónica (CHARM) y el análisis de dilución de extracto aromático se han empleado principalmente para el café [178].

Tabla 3. Compuestos de aroma del café y descripción de sus olores.

Clase Química

Compuesto

Descripción del Olor

Umbral de Olor (ppb)

Ácido

2-methylbutanoic acid (ácido 2-metilbutanoico)

Picante, acidulado, agrio, piña fermentada, sudoroso

10

 

3-methylbutanoic acid (ácido 3-metilbutanoico)

Picante, acidulado, agrio, sudoroso

540

 

4-methylbutanoic acid (ácido 4-metilbutanoico)

Dulce, ácido

 

 

acetic acid (ácido acético)

Agrio, ácido, vinagre

 

 

butanoic acid (ácido butanoico)

Mantequilla rancia

240

Aldehídos

2-methylpropanal (2-metilpropanal)

Maltoso, frutal, mantecoso, aceitoso, cacao tostado

0.7

 

2-methylbutanal (2-metilbutanal)

Mantecoso

1.3

 

3-methylbutanal (3-metilbutanal)

Mantecoso, maltoso

0.35

 

4-methylbutanal (4-metilbutanal)

Mantecoso

 

 

hexanal

Graso, verde, herbáceo, mantequilla rancia

4.5

 

(E)-2-nonenal

Graso, ceroso, pepino, mantecoso

0.08

 

acetaldehyde (acetaldehído)

Frutal

10

 

propanal

Tostado, frutal

10

 

(E)-2-methyl-2-butenal ((E)-2-metil-2-butenal)

Dulce, frutal, floral, miel

 

 

E,E-2,4-decadienal

Cítrico, graso, verde

0.07

Éteres

3-methyl-1-butanol formate (formiato de 3-metil-1-butanol)

Dulce, ciruela, frutal, grosella negra, manzana

2.5

Ésteres

ethyl-2-methylbutyrate (butirato de etil-2-metilo)

Frutal

0.5

 

ethyl-3-methylbutyrate (butirato de etil-3-metilo)

Frutal, tipo manzana

0.6

Furanos

2-furanemethanol acetate (acetato de 2-furanometanol)

 

 

 

2-methylfuran (2-metilfurano)

 

 

 

5-methyl-2-furancarboxyaldehyde (5-metil-2-furancarboxialdehído)

 

6000

 

furfurylmethyl ether (éter furfurilmetílico)

 

 

 

furfurylformate (formiato de furfurilo)

 

 

 

furfuryldisulfide (disulfuro de furfurilo)

 

 

 

2-(methylthio-methyl)furan (2-(metiltio-metil)furano)

Ahumado, tostado

 

 

2-furancarboxaldehyde (2-furancarboxaldehído)

Dulce, quemado, panoso, a nuez, caramelo

280

 

(furfural)

 

 

 

2-furfurylthiol (2-furfurilthiol)

Café, tostado

0.01

 

2-methyl-3-furanthiol (2-metil-3-furantiol)

Cárnico, a pescado, tostado, tipo pollo

0.007

 

1-(2-furanyl)-2-butanone (1-(2-furanil)-2-butanona)

 

 

Furanonás

dihydro-2-methyl-3(2H)-furanone (dihidro-2-metil-3(2H)-furanona)

 

0.005

 

4-hydroxy-2,5-dimethyl- (4-hidroxi-2,5-dimetil-)

Caramelo, dulce

10

 

3(2H)-furanone (furaneol) (3(2H)-furanona (furaneol))

 

 

 

2-ethyl-4-hydroxy-5- (2-etil-4-hidroxi-5-)

Caramelo, dulce

1.15

 

methyl-3(2H)-furanone (metil-3(2H)-furanona)

 

 

 

(homofuraneol)

 

 

 

3-hydroxy-4,5-dimethyl- (3-hidroxi-4,5-dimetil-)

Especiado, dulce, tipo caramelo

20

 

2(5H)-furanone (sotolon) (2(5H)-furanona (sotolon))

 

 

 

5-ethyl-3-hydroxy-4-methyl-2(5H)-furanone (abhexon) (5-etil-3-hidroxi-4-metil-2(5H)-furanona (abhexon))

Especiado, tipo condimento, tipo caramelo

7.5

Indol

3-methylindole (3-metilindol)

Coco, fenólico

 

Cetonas

1-octen-3-one (1-octen-3-ona)

Hongos

0.0036

 

2,3-hexadione (2,3-hexanodiona)

 

 

 

3,4-dimethyl-2-cyclopentenol-1-one (3,4-dimetil-2-ciclopentenol-1-ona)

Tipo caramelo, dulce

 

 

4-(4′-hydroxyphenyl)-2-butanone (4-(4′-hidroxifenil)-2-butanona)

Frutal dulce

1–10

 

(raspberry ketone) ((cetona de frambuesa))

 

 

 

2,3-butanedione (2,3-butanodiona)

Mantecoso, aceitoso

15

 

2,3-pentanedione (2,3-pentanodiona)

Mantecoso, lácteo fermentado, cremoso, dulce, aceitoso

30

 

2-hydroxy-3-methyl-2-ciclopenten-1-one (Cycloten) (2-hidroxi-3-metil-2-ciclopenten-1-ona (ciclotenol))

Dulce, caramelo

300

Norisoprenoidos

(E)-β-damascenone) ((E)-β-damascenona)

Manzana cocida, dulce, frutal, tipo miel

0.00075

Fenoles

phenylethanal (feniletanal)

Floral, dulce, frutal

4

 

vanillin (vainillina)

Vainilla

25

 

2-methoxyphenol (Guaiacol) (2-metoxifenol (guayacol))

Fenólico, tostado, quemado

2.5

 

4-methoxyphenol (4-metoxifenol)

Fenólico

68

 

4-ethylguaiacol (4-etilguayacol)

Fenólico, especiado

25

 

4-ethenyl-guaiacol (4-etenilguayacol)

Fenólico

 

 

4-vinylguaiacol (4-vinilguayacol)

Fenólico, clavo, especiado

0.75

 

p-anisaldehyde (p-anisaldehído)

Mentolado

27

Pirazinas

2-methoxy-3,5-dimethylpyrazine (2-metoxi-3,5-dimetilpirazina)

Terroso

0.006

 

2-ethyl-3,5-dimethylpyrazine (2-etil-3,5-dimetilpirazina)

Terroso, nuez tostada, avellana, tostado

0.04

 

3-ethyl-2,5-dimethylpyrazine (3-etil-2,5-dimetilpirazina)

Terroso

43000

 

3-isopropyl-2-methoxypyrazine (3-isopropil-2-metoxipirazina)

Terroso, tostado

0.002

 

2-(sec-butyl)-3-methoxypyrazine (2-(sec-butil)-3-metoxipirazina)

Verde terroso

0.001

 

2-ethenyl-3-ethyl-5-methylpyrazine (2-etenil-3-etil-5-metilpirazina)

Terroso

0.000014

 

2-isobutyl-3-methoxypyrazine (2-isobutil-3-metoxipirazina)

Terroso, a guisantes

0.002

 

2-ethenyl-3,5-dimethylpyrazine (2-etenil-3,5-dimetilpirazina)

Terroso, a nuez

0.000012

 

2,3-dimethylpyrazine (2,3-dimetilpirazina)

Avellana, tostado

800

 

2,5-dimethylpyrazine (2,5-dimetilpirazina)

Avellana, tostado

80

 

2-ethylpyrazine (2-etilpirazina)

Maní, tostado

62

 

2,3,5-trimethylpyrazine (2,3,5-trimetilpirazina)

Tostado, a nuez

9

 

2-ethyl-3,6-dimethylpyrazine (2-etil-3,6-dimetilpirazina)

Quemado, café, nuez tostada

8.6

 

2-ethyl-6-methylpyrazine (2-etil-6-metilpirazina)

Maní, tostado

 

 

6,7-dihydro-5H-cyclopentapyrazine (6,7-dihidro-5H-ciclopentapirazina)

Avellana, tostado

4000

 

6,7-dihydro-5-methyl-5H-ciclopentapyrazine (6,7-dihidro-5-metil-5H-ciclopentapirazina)

Avellana, nuez tostada

6000

 

2,3-diethyl-5-methylpyrazine (2,3-dietil-5-metilpirazina)

Avellana, tostado, nuez tostada

0.09

Piranónas

3-hydroxy-2-methyl-4-pyran-4-one (maltol) (3-hidroxi-2-metil-4-piran-4-ona (maltol))

Dulce, caramelo

20000

Piridina

pyridine (piridina)

 

77

Pirroles

1-methyl pyrrole (1-metilpirrol)

Notas negativas – granos defectuosos

 

 

(2-acetyl-1-pyrrolidine) ((2-acetil-1-pirrolidina))

Nuez tostada

 

Compuestos de azufre

dimethyl trisulfide (trisulfuro de dimetilo)

Tipo repollo

0.001

 

bis(2-methyl-3-furyl)disulphide (disulfuro de bis(2-metil-3-furilo))

Cárnico

0.00076

 

3-(methylthiol)propanal (methional) (3-(metiltiol)propanal (metional))

Papa hervida, salsa de soya

0.2

 

2-(methylthiol)propanal (2-(metiltiol)propanal)

Salsa de soya

 

Tioles

3-mercapto-3-methylbutylformate (formiato de 3-mercapto-3-metilbutilo)

Grosella negra verde

0.0035

 

3-mercapto-3-methylbutylacetate (acetato de 3-mercapto-3-metilbutilo)

Tostado

 

 

3-methyl-2-buten-1-thiol (3-metil-2-buten-1-tiol)

Humo, tostado, tipo amina

0.0003

 

3-mercapto-3-methylbutanol (3-mercapto-3-metilbutanol)

Avellana, tostado

0.0035

 

methanethiol (metanotiol)

Papa cocida

0.2

 

3-mercapto-3-methylbutyl formate (formiato de 3-mercapto-3-metilbutilo)

Casis, gato, verde

0.0035

Terpenos

linalool

Floral

0.17

 

limonene (limoneno)

 

4

 

geraniol

 

1.1

Tiazoles

2,4-dimethyl-5-ethylthiazole (2,4-dimetil-5-etiltiazol)

Terroso, tostado

 

 

2-acetyl-2-thiazoline (2-acetil-2-tiazolina)

Tostado

 

Tiofeno

3-methylthiophene (3-metiltiofeno)

 

 

 

3,5-dihydro-4(2H)-thiophenone (3,5-dihidro-4(2H)-tiofenonona)

Humo, tostado

 

Elaborado con Claude · claude.ai

Fuente: Sunarharum et al. [154]; Toledo et al. [174]; Toci y Boldrin [179].

Laukaleja et al. [180] estudiaron cafés tostados y preparados mediante diferentes métodos de infusión e identificaron 56 compuestos volátiles, 30 de los cuales eran compuestos odoríferos.

Además, desarrollaron un vocabulario sensorial con 23 aromas distintos, entre ellos dulce, mohoso, cuero, mofeta, quemado y a nuez.

 


Mahmud et al. [181] investigaron los compuestos odoríferos que influyen en las preferencias de los consumidores de bebidas lácteas con sabor a café. Sus hallazgos revelaron que el contenido de grasa y la concentración de café influyeron significativamente en estos compuestos.

El estudio también agrupó los compuestos en tres grupos según las preferencias de los consumidores:

·       Veinticinco compuestos, como el 2-(metilsulfanilmetil)furano (con olor a café), se asociaron positivamente con la aceptación.

·       Dieciséis compuestos, incluido el 2-metoxifenol (con aroma a tocino y a medicamento), se asociaron negativamente con la aceptación del café.

·       Por otro lado, once compuestos, como la butano-2,3-diona (con aroma a mantequilla y afrutado), no mostraron correlación con las preferencias del consumidor.

 

Por lo tanto, dadas las amplias diferencias en la genética, el cultivo, el origen geográfico y el procesamiento del café, la composición volátil varió significativamente en concentración e intensidad del aroma [182,183].

Esto puede explicar por qué los diferentes tipos de café pueden presentar sabores tan diversos y específicos que afectan la calidad final de la bebida y la aceptación del consumidor.

Sin embargo, el aroma del café cambia rápidamente con el tiempo, lo que resulta en una pérdida significativa de frescura. Esto se debe a la evaporación y oxidación de los compuestos volátiles.

Mantener una baja actividad de agua y utilizar un empaque adecuado puede ayudar a preservar la calidad aromática del café molido [150].

Almacenar el café a temperaturas bajas ayuda a preservar su aroma y sabor.

Por el contrario, el almacenamiento a temperaturas más altas produce cambios más significativos en el perfil volátil y la calidad sensorial.

Esto da como resultado notas terrosas, intensas y ahumadas más pronunciadas, a la vez que reduce la percepción de notas dulces y achocolatadas [184].

 

7. Efectos de los métodos de preparación en la composición aromática del café.

El perfil de compuestos volátiles fue similar en el café arábica molido y preparado, pero algunos compuestos se encontraron en mayor cantidad en la bebida [172].

Otros autores informaron que algunos compuestos polares presentan mayores rendimientos que los compuestos no polares [168].

El rendimiento en la extracción de aromas también depende de los métodos de preparación.

De hecho, todos los métodos varían según:

·       la presión de extracción,

·       la proporción café/agua,

·       la calidad del agua,

·       el tiempo de contacto,

·       la distribución del tamaño de partícula y

·       la temperatura,

factores que afectan la extracción de compuestos volátiles [16].

 

Por ejemplo, ciertos odorantes potentes del café, como la 2,3-butanodiona, la 2,3-pentanodiona, algunas furanonas, la 2-etil-3,5-dimetilpirazina y los tioles, se extraen de forma más eficaz con agua caliente, alcanzando tasas de extracción superiores al 75%. Para otros compuestos, se han observado tasas de extracción inferiores al 25 %, incluyendo 2-etenil-3-etil-5-metilpirazina, 3-isobutil-2-metoxipirazina, 2-furfuriltiol y β-damascenona [185].


Córdoba et al. [16] revisaron el efecto de los parámetros de extracción del café en las características fisicoquímicas y el sabor de las infusiones. Los autores identificaron 117 compuestos volátiles en todos los métodos de preparación de café evaluados.


Las pirazinas son la principal clase química de compuestos volátiles encontrados en la infusión de café, seguidas de los furanos, aldehídos y cetonas.

 


Las pirazinas se han reportado principalmente en la infusión de café turco, seguidas del espresso y los cafés filtrados.

 


Se ha informado que las furanonas, las piridinas y los tioles se encuentran en menor cantidad en los cafés preparados con el método moka.

Los tioles también son menos importantes en los cafés preparados con prensa turca y francesa (Figura 12). La composición volátil de la bebida de café obtenida con cada método de preparación se describe detalladamente a continuación.


Figura 12. Número de compuestos volátiles agrupados en clases químicas en bebidas de café filtrado, prensa francesa, turco, moka y espresso (adaptado de Cordoba et al. [16]).

 

7.1. Café filtrado

Semmelroch y Grosch [167] identificaron treinta olores en el espacio de cabeza de cafés en polvo de las variedades Arábica y Robusta mediante cromatografía de gases-olfatometría. Los compuestos odoríferos más potentes de ambos tipos de café fueron:

·       la 2,3-butanodiona,

·       la 2,3-pentanodiona,

·       el 3-metil-2-buten-1-tiol,

·       el metional, el 2-furfuriltiol y

·       el 3-mercapto-3-metilbutilformiato,

responsables de los aromas a mantequilla, animal, patata hervida y tostado.

 


La principal diferencia entre ambas variedades radicó en la mayor presencia de 2-metil-3-furantiol, 2,3-dietil-5-metilpirazina y un compuesto desconocido en el café Robusta en comparación con el Arábica.

 


Estos compuestos volátiles fueron responsables de los aromas a carne hervida, terrosos y tostados.

Los autores también compararon el café molido con la bebida filtrada y observaron que el impacto olfativo de la mayoría de los compuestos volátiles disminuye durante la preparación del café filtrado, con la excepción del

·       acetaldehído,

·       el propanal,

·       el metilpropanal, el

·       3-metilbutanal y

·       el dimetiltrisulfuro,

cuyos niveles aumentan.

 


Por lo tanto, el consumo de café filtrado intensificaría los aromas afrutados, a malta y a col en comparación con el café molido.

Los mismos autores cuantificaron además los compuestos volátiles de la infusión de café de las variedades Arábica y Robusta para calcular el OAV y, para diecisiete de ellos, también el rendimiento de extracción [168]. Descubrieron que, salvo uno, todos los compuestos volátiles presentaban valores de OAV superiores a 1 para ambos cafés filtrados.

Los compuestos polares, como el guayacol, las furanonas, la 2,3-butanodiona y la vainillina, presentaban mayores rendimientos (73-100%) que los compuestos no polares, como la β-damascenona y la 2-isobutil-3-metoxipirazina (12-26%). 


Los compuestos aromáticos más importantes, con un OAV superior a 1000, fueron:

·       el 2-furfuriltiol (tostado),

·       la β-damascenona (con aroma a miel y frutas),

·       el 3-mercapto-3-metilbutilformiato (tostado),

·       el metilpropanal (con aroma a frutas y malta),

·       el 2-metilbutanal (con aroma a malta),

·       el 3-metilbutanal (con aroma a malta) y

·       el metanotiol (con aroma a col).

El estudio reveló los compuestos aromáticos más potentes responsables de las diferencias en el perfil de las bebidas preparadas con cafés Arábica y Robusta.

La bebida filtrada de Arabica se caracterizó principalmente por:

·       3-hidroxi-4,5-dimetil-2(5H)-furanona,

·       4-hidroxi-2,5-dimetil-3(2H)-furanona,

·       3-mercapto-3-metilbutilformiato y

·       2-isobutil-3-metoxipirazina,

mientras que el café Robusta se caracterizó principalmente por:

·       2-furfuriltiol,

·       2-etil-3,5-dimetilpirazina,

·       β-damascenona guayacol,

·       4-vinilguayacol,

·       metilpropanal,

·       2-metilbutanal,

·       3-metilbutanal y

·       metanotiol.


Otro estudio que investigó el rendimiento de compuestos volátiles en la bebida filtrada de café arábica halló que algunas pirazinas (3-isobutil-2-metoxipirazina, 2-etenil-3-etil-5-metilpirazina y 2-etenil-3,5-dimetilpirazina), algunos tioles (furfuriltiol y 2-metil-3-furantiol), β-damascenona y 4-vinilguayacol presentaban rendimientos bajos, entre el 19 y el 30 % [176].

Además, este trabajo informó que las furanonas, la 2,3-butanodiona, la 2,3-pentanodiona y la vainillina presentaban rendimientos superiores al 79 %.

En la segunda parte de este estudio, se reconstruyó el aroma del café filtrado utilizando los 25 compuestos en la concentración encontrada en la muestra de café, y se analizó el impacto de los compuestos volátiles en el aroma del café mediante un experimento de omisión.

Este experimento consiste en omitir uno o más compuestos en el modelo aromático del café y comparar cada modelo aromático reducido en una prueba triangular con dos modelos aromáticos completos. De esta manera, si los evaluadores que realizan una evaluación sensorial de todos los modelos aromáticos encuentran modificaciones en el aroma del modelo reducido, se puede establecer que los compuestos omitidos de la solución modelo son olores clave.

Los resultados obtenidos del experimento de omisión indicaron que el aroma de la infusión se debía principalmente a la presencia de algunas alquilpirazinas, furanonas, fenoles, 2-furfuriltiol, metional y formiato de mercapto-3-metilbutilo. Por lo tanto, estos compuestos volátiles pueden explicar mejor los olores terrosos, acaramelados/dulces, ahumados/quemados y tostados que se suelen percibir al beber un café filtrado.

Miyazato et al. [186] investigaron los compuestos odoríferos presentes en bebidas filtradas a partir de café arábica brasileño tostado mediante el Análisis de Extracto por Dilución de Aroma (AEDA). El estudio reveló 34 compuestos odoríferos en la infusión de café, de los cuales 10 mostraron los valores AEDA más altos.

El guayacol (fenólico, medicinal, ahumado), un compuesto desconocido (con aroma a sudor) y el ácido 3-fenilpropiónico (con aroma a miel) fueron los compuestos más intensos, seguidos por la 2-etil-3,5-dimetilpirazina (natural, tostado), el ácido isovalérico y el ácido 2-metilbutanoico (con aroma a queso), la β-ionona (con aroma a té verde, violeta), la 4-hidroxi-2,5-dimetil-3(2H)-furanona (con aroma a caramelo), la cis-2,6-dimetil-1,4-ciclohexanodiona (picante, especiado) y el 5-vinilguayacol (fenólico, con aroma a plátano, dulce).

Algunos de ellos también se habían reportado en estudios previos, es decir, guayacol, 2-etil-3,5-dimetilpirazina y 4-hidroxi-2,5-dimetil-3(2H)-furanona, mientras que otros se reportaron por primera vez en la infusión de café, como 5-vinilguayacol, ácido 3-fenilpropiónico y cis-2,6-dimetil-1,4-ciclohexanodiona.

Se reportó 5-vinilguayacol en granos de café crudos [187], pero nunca se había reportado en café tostado. Tiene un valor AEDA más intenso que el 4-vinilguayacol, que generalmente se ha encontrado como un compuesto activo de olor en el café tostado. La cis-2,6-dimetil-1,4-ciclohexanodiona se caracterizó por un bajo umbral de olor (0,002–0,007 ng/L en aire; 0,025 mg/L en agua), y las reacciones modelo revelaron que se formaba a partir de monosacáridos mediante degradación térmica en condiciones alcalinas.

Caporaso et al. [50] monitorizaron 24 compuestos aromáticos clave del café arábica en el espacio de cabeza de las infusiones de café moka, napolitano, americano y espresso. Aunque no se cuantificaron los compuestos volátiles y solo se informaron valores normalizados, se observó que el éter metílico de furfurilo, la 2,3-pentanodiona, el 2,5-dimetilfurano, la β-damascenona, el hexanal, el 2-metilpropanal, el 2-metilbutanal y el 3-metilbutanal presentaban concentraciones más elevadas en el café filtrado que en las otras tres preparaciones de café.

Según la literatura especializada, estos compuestos volátiles son los responsables de los olores a nuez, mantequilla, etéreos, afrutados, verdes, a malta y a chocolate.

 

7.2. Café Espresso

Caprioli et al. [188] estudiaron el efecto de la temperatura y la presión de la máquina de espresso en la calidad del café. Utilizaron dos máquinas de espresso para preparar bebidas con café Arábica y Robusta: una con una presión de 9 bar y temperatura constante (94 °C), y la otra con una presión de entre 2 y 8 bar y una temperatura de entre 88 y 98 °C. Los resultados sensoriales y la medición de 10 compuestos aromáticos clave indicaron que la temperatura y la presión habituales en las máquinas de espresso (92 °C y 9 bar) son muy cercanas a las necesarias para obtener un espresso de la mejor calidad. De hecho, a 9 bar y 92 °C, para ambas variedades, los cafés espresso presentaban un mayor número de notas positivas que negativas.

Mestdagh et al. [189] estudiaron la cinética de extracción de 20 compuestos volátiles durante la preparación de una bebida de café con una máquina de espresso comercial. Los resultados indicaron que la cinética estaba relacionada con la polaridad de los compuestos volátiles más que con su volatilidad.

En particular, los componentes más polares, como la 2,3-butanodiona, se liberaron mucho más rápido que los compuestos con una polaridad media, como la β-damascenona. Por el contrario, la volatilidad de los compuestos aromáticos no pareció desempeñar un papel importante.

 

Otros estudios evaluaron el perfil de compuestos volátiles del café espresso para diferenciar las bebidas preparadas a partir de distintas variedades botánicas de café (Arábica y Robusta) y tipos de tueste (Natural y Torrefacto) [190,191].

 


Los resultados mostraron que los furanos estaban presentes en mayores cantidades en las mezclas de Arábica que en las de Robusta, mientras que las pirazinas y los aldehídos estaban presentes en menores cantidades en las mezclas de Arábica que en las de Robusta.

Además, al comparar la mezcla Robusta torrefacto con y sin adición de azúcar, la composición volátil fue similar, lo que demuestra que el azúcar no afectó dicha composición.


Sin embargo, el café espresso mostró un nivel más alto (área del pico de GC) de compuestos volátiles totales que el café preparado con émbolo[191].


Se agruparon por similitud de olor determinada por análisis GC/O (CHARM) en once grupos de descriptores sensoriales.

En particular, los valores CHARM más altos se encontraron para el descriptor:

·       mantecoso-aceitoso, seguido de

·       ahumado-tostado,

·       fenólico,

·       dulce-caramelo,

·       tostado-nuez,

·       dulce-frutal y

·       verde-terroso.

Los compuestos aromáticos más responsables de estos descriptores sensoriales fueron:

·       2-metilpropanal, 2 y 3-metilbutanal, 2,3-butanodiona, 2,3-pentanodiona y trans-2-nonenal para mantecoso-aceitoso;

·       3-metil-2-butano-1-tiol, 2-furanometanotiol, 2-((metiltio)metil)furano y 3-mercapto-3-metilbutanol para el aroma ahumado tostado;

·       guayacol, 4-etilguayacol y 4-vinilguayacol para el aroma fenólico;

·       furaneol y 4,5-dimetil-3-hidroxi-2(5H)-furanona para el aroma dulce a caramelo;

·       2-etil-3,5-dimetilpirazina y 2,3-dietil-5-metilpirazina para el aroma a nuez tostada;

·       β-damascenona para el aroma dulce afrutado;

·       2-metoxi-3-isopropilpirazina y 2-metoxi-3-(1-metilpropil)pirazina para el aroma verde-terroso.

López-Galilea et al. [193] encontraron 47 compuestos volátiles en cafés comerciales elaborados con café tostado convencional y torrefacto (es decir, un café obtenido mediante un proceso de tostado en el que se añade azúcar al café robusta), preparados con una cafetera de filtro o una máquina de espresso.

Entre ellos, 34 compuestos volátiles eran compuestos odoríferos.

Se encontraron mayores cantidades de pirazinas, piridinas y pirroles en los cafés torrefactos que en los convencionales, pero también se observaron algunas diferencias al utilizar ambos métodos de preparación.

Específicamente, las cetonas, responsables de las notas mantecosas y afrutadas, se encontraron en mayores cantidades en el café filtrado, mientras que los aldehídos, responsables de los aromas a chocolate, se encontraron en mayores niveles en el café espresso.


Los descriptores sensoriales asociados con el aumento de aromas fueron:

·       quemado,

·       tostado,

·       astringente y

·       amargo.

Algunos de los compuestos volátiles podrían ser potentes odorantes del café, como el 2-metilpropanal y el guayacol, lo que explicaría los olores a quemado y tostado.


Finalmente, en un estudio sobre la composición volátil de 65 cafés espresso preparados en cápsulas comercializados por 5 de las marcas más representativas de Italia, Lolli et al. [195] identificaron más de 70 compuestos volátiles, entre ellos:

·       7 furanos,

·       12 pirazinas,

·       9 aldehídos,

·       10 cetonas,

·       5 pirroles,

·       9 ésteres,

·       2 piridinas,

·       2 compuestos de azufre y

·       6 compuestos fenólicos,

·       3 terpenos

·       y otros.

Los resultados mostraron que los perfiles químicos aromáticos cualitativos fueron similares para los 65 cafés espresso preparados en cápsulas, especialmente dentro de la misma marca.

Desde un punto de vista cuantitativo, la variabilidad entre marcas se situó en el rango del 20 al 75 %. Los autores explicaron que esta alta variabilidad en el nivel de compuestos volátiles dentro de las cápsulas de la misma marca podría deberse a una amplia selección de productos de café.

Las pirazinas y los compuestos de azufre (especialmente para dos marcas) mostraron la mayor variación, mientras que la menor variación se encontró para los pirroles. La diferencia en el nivel de estas clases químicas sugiere que esto podría deberse principalmente a los diferentes grados de tueste de los granos de café.


Para los cafés espresso monodosis, Dold et al. [197] informaron de un experimento realizado con el sistema Nespresso para investigar diferentes estructuras de espuma utilizando agua con distintos niveles de contenido mineral.

 



7.3. Café turco

Aunque el objetivo del trabajo de Bicchi et al. [198] era aplicar un método para discriminar entre cafés tostados de diferentes orígenes, ha sido posible establecer cierta información sobre la composición volátil del café turco.

Se encontró que los ácidos carboxílicos (ácidos acético, propanoico, pentanoico y hexadecanoico) y otros compuestos polares, como los furanos, se extrajeron de manera más eficiente del café en polvo, lo que confirma que los compuestos con alta polaridad fueron los más representativos del café turco.

De hecho, entre los treinta y seis compuestos volátiles reportados en la mezcla comercial de café en polvo Arabica y Robusta, solo siete se encontraron en la bebida de café:

·       piridina,

·       2-furanometanol,

·       5-metilfurancarboxialdehído,

·       acetato de 2-furanometanol,

·       fenol,

·       2-hidroxi-3-metil-2-ciclopentanona y

·       3-hidroxi-3-metilpiran-4(4H)-ona.

Kivancli y Elmaci [199] estudiaron el perfil de compuestos volátiles de cafés turcos tostados de forma clara, media y oscura. Los autores identificaron sesenta y cinco compuestos volátiles pertenecientes a doce clases químicas (furanos, pirazinas, pirroles, fenoles, piridinas, cetonas, oximas, alcoholes, aldehídos, tiofenos, bencenos y terpenos).

Entre ellos,

 


Amanpour y Selli [200] identificaron y cuantificaron en el café turco un total de 60 compuestos volátiles, que incluían diferentes clases químicas:

·       furanos,

·       lactonas,

·       compuestos fenólicos,

·       piridinas,

·       pirazinas,

·       ácidos,

·       ciclopentenos,

·       pirroles,

·       furanonas,

·       cetonas,

·       alcoholes,

·       aldehídos y

·       tioles.

Además, en este caso, se informó que los furanos estaban en los niveles más altos, seguidos de las lactonas. En particular,

·       el alcohol furfurílico seguido de la

·       β-butirolactona,

·       la piridina,

·       el ácido hexadecenoico,

·       el maltol,

·       la 2-metilpirazina y

·       el acetato de furfurilo

se encontraron en grandes cantidades.

 


Se informa en la literatura que estos compuestos volátiles son responsables del olor ahumado, mantecoso y etéreo-floral, respectivamente.

Un estudio que utilizó GC-MS-olfatometría en granos de Coffea arabica identificó 26 compuestos aromáticos clave en muestras de café turco de tueste medio y 28 compuestos aromáticos clave en muestras de tueste oscuro [201].

El factor de dilución de sabor (FD) más alto, de 2048, se identificó para la 2-etil-3,5-dimetilpirazina en el tueste medio y para la 2-etil-3-metilpirazina en el tueste oscuro.

 Cabe destacar que hubo una diferencia significativa en el olor fenólico y quemado del guayacol, que fue más pronunciado en el tueste oscuro. El análisis sensorial reveló que la infusión de café de tueste medio obtuvo puntuaciones más altas en la impresión general y descriptores de café favorables en comparación con la infusión de café de tueste oscuro.

En otro estudio, se investigaron los efectos de preparar café turco en diferentes recipientes (una cafetera automática, una cafetera de acero inoxidable y una cafetera de cobre enterrada en arena caliente) sobre los niveles de pirazinas, el contenido total de fenoles y la actividad antioxidante [202].

Las muestras preparadas en una cafetera de cobre enterrada en arena caliente mostraron los niveles más altos de pirazinas, seguidas por las preparadas en una cafetera de acero inoxidable y una cafetera automática.

Por el contrario, el café producido por la cafetera automática demostró un mayor contenido total de fenoles y actividad antioxidante, seguido en secuencia por la cafetera de acero inoxidable y la cafetera de cobre enterrada en arena caliente.

Los autores plantearon la hipótesis de que esto podría atribuirse al menor tiempo de ebullición de la cafetera, aproximadamente 90 s, lo que podría haber minimizado la degradación de los compuestos fenólicos y limitado la formación de pirazinas.

 

7.4. Café de prensa francesa

La bebida preparada en prensa francesa (cilindro con émbolo) contiene una menor cantidad total de compuestos volátiles en comparación con el espresso.


 Asimismo, Gloess et al. [32] hallaron una mayor concentración de compuestos volátiles en el café tipo espresso que en el café de prensa francesa tipo "Lunghi".

Se hipotetizó que el principal factor atribuible a este resultado era el efecto de dilución. De hecho, el "Lungo" tenía una mayor proporción de agua con respecto al café, lo que resultaba en concentraciones totales más bajas en la solución de café y, por lo tanto, en concentraciones más bajas de las moléculas aromáticas en la fase gaseosa sobre la taza.

Amanpour y Selli [200], al comparar el café de prensa francesa con el café turco, observaron una composición volátil similar, que solo difería en dos compuestos volátiles ausentes en el café de prensa francesa: la 2-etil-3-metilpirazina y el 4-metiltiazol.

7.5. Café Moka


Caporaso et al. [50] analizaron 24 compuestos aromáticos clave del café arábica en el espacio de cabeza de infusiones de café moka, napolitano, americano y espresso.

 


Las altas concentraciones de estos compuestos volátiles (que aumentaban con el grado de tueste) podrían deberse a las temperaturas de extracción más elevadas utilizadas en la preparación del café moka.


7.6. Café Napolitano

El café napolitano presenta mayores cantidades de hexanal, β-damascenona y algunas pirazinas en comparación con otros métodos de preparación, como el espresso, el moka y el café filtrado, lo que puede considerarse una característica distintiva del aroma del café napolitano [50] (Figura 12).

 


La β-damascenona y el hexanal también se correlacionan bien con el café filtrado (Americano) y contribuyen a las notas frutales y verdes de la bebida.

Los autores explicaron que el mayor contenido de hexanal en el café napolitano, así como en el café filtrado, podría deberse al tiempo de preparación considerablemente mayor, y a una mayor exposición al oxígeno del café molido, lo que podría promover la degradación de carotenoides y la oxidación de lípidos, precursores de los que se originan estos dos compuestos aromáticos.

De hecho, tiempos de preparación más prolongados conllevan la formación de una mayor cantidad de estos compuestos, lo que indica una alta susceptibilidad a la oxidación y degradación durante la preparación del café.

El café napolitano contiene niveles más bajos de aldehídos que el espresso y niveles más bajos de guayacol y 2-metil-3-trans-propenilpirazina que el café moka. Estos dos últimos compuestos están asociados con la temperatura de preparación del café moka [204]. Esto le confiere al café napolitano un aroma menos a nuez, tostado o ahumado.


A pesar de las similitudes en las técnicas de preparación del Americano, el café napolitano se asemejaba mucho más al moka [205], pero con notas ahumadas más suaves y notas más afrutadas, dulces y verdes (Figura 12).

La diferencia entre el café napolitano y el americano podría deberse principalmente a la diferente proporción de café molido y agua que distingue ambas técnicas de preparación, mientras que la diferencia con respecto al moka y, sobre todo, al espresso, podría explicarse por la diferente temperatura y presión del agua.

7.7. Café Cold drip y Cold brew

En los últimos años, el cold brew se ha convertido en un mercado en auge dentro de la industria cafetera, y el interés científico en su composición química ha aumentado.

 


https://colipsecoffee.com/blogs/coffee/cold-drip?srsltid=AfmBOoo6UpFPRkgyqFULR6qMJUpZy6lAiFCOWihtOWPNaRn4RRwwRSd9

Córdoba et al. [206] informaron sobre los efectos de la molienda (tamaño de partícula medio-grueso) y el tiempo de extracción (14-22 h) en las propiedades fisicoquímicas y sensoriales del cold brew producido con café arábica de dos zonas colombianas (Huila y Nariño).

Los resultados de este estudio confirmaron que el tamaño de partícula, el tiempo de contacto y el tipo de café son factores importantes que afectan el perfil de sabor, también para el cold brew.

De hecho, se ha demostrado que el tiempo más corto (14 h) y la molienda gruesa para ambos tipos de café (Huila y Nariño) determinaron una puntuación más alta en todos los descriptores sensoriales.

Los cold brew de Nariño y Huila presentaron un alto nivel relativo de furanos, pirazinas, cetonas y aldehídos. Entre los furanos, el furfural fue el principal compuesto volátil en el cold brew, seguido del 5-metilfurfural y el 3-furanmetanol.

Estos compuestos se asocian principalmente en la literatura con notas dulces y acarameladas. Las pirazinas más abundantes fueron

·       la etilpirazina (nuez),

·       la 2,5 dimetilpirazina (tierra) y

·       la 2,6-dimetilpirazina,

descritas con aromas a nuez, tierra, tostado y verde.

Entre las cetonas y los aldehídos, los compuestos volátiles más abundantes fueron

·       la 2,3-pentanodiona (mantequilla),

·       el 2-metilbutanal (chocolate)

·       y el 3-metilbutanal (malta),

responsables de los olores a mantequilla, chocolate y malta, respectivamente.

 


Es posible especular que el método de cold brew proporciona una bebida de café más aromática porque a bajas temperaturas la volatilidad de los compuestos aromáticos es menor que a altas temperaturas, por lo que los compuestos volátiles se retienen mejor.

Otro estudio examinó el uso de la extracción por presión negativa para reducir el tiempo de extracción del cold brew. La evaluación sensorial reveló que el tiempo de extracción óptimo fue de 5 horas, mejorando significativamente la eficiencia de extracción del café cold brew con dos compuestos aromáticos clave predominantes en la muestra: 2,3-dietil-5-metilpirazina y 3-etil-2,5-dimetilpirazina [207].

Sin embargo, Córdoba et al. [206] también revelaron que el café cold brew tiene menor intensidad en el aroma, sabor, regusto, acidez y cuerpo que sus contrapartes calientes.

Las diferencias entre un café cold brew y caliente también se confirmaron en otro estudio que encontró un valor más alto en todos los atributos sensoriales y químicos, excepto Brix, en el café de infusión caliente que en el café cold brew [33].

Un estudio que utilizó cromatografía de gases-espectrometría de masas y cálculos del valor de actividad de olor confirmó el papel de las pirazinas en el aroma del café cold brew [208].

Las pruebas sensoriales revelaron que el café cold brew es más afrutado y menos amargo y astringente que el café de infusión caliente.

Estas diferencias se atribuyeron a la presencia de compuestos específicos:

·       pirazinas, linalol y acetato de furfural para el aroma, y ​​

·       quercetina-3-O-(6′-O-p-cumaroil)-galactósido para el sabor.

El café de inmersión fría y el de prensa francesa fueron más dulces y tuvieron mayor intensidad de notas a nuez, caramelo y malta, a diferencia del café de goteo frío [209]. La preparación cold brew, en comparación con el goteo frío, mostró algunas diferencias en términos de composición química, propiedades físicas y atributos sensoriales del café.

El método cold brew se caracterizó por una mayor intensidad del atributo de caramelización del azúcar y sabor dulce, mientras que el método de goteo frío se caracterizó por una mayor intensidad general de olor y amargor. Esto último se relaciona principalmente con un mayor contenido de cafeína y compuestos clorogénicos en el café cold brew [55]. Tanto el cold brew como el cold drip fueron más astringentes, ácidos, dulces y con una intensidad de sabor global mayor que el café de prensa francesa [55].

Un estudio que comparó los métodos de preparación en frío y en caliente reveló que el grado de tueste tiene un mayor impacto en las propiedades fisicoquímicas y sensoriales que la temperatura de extracción. Los autores concluyeron que


Maksimowski et al. [210] también encontraron que los granos de tueste ligero son la mejor opción para producir café de infusión en frío.

Otra investigación sobre el café cold brew y el espresso examinó cómo las diferentes condiciones de tostado, la distribución del tamaño de partícula, el método de preparación y el tipo de agua afectaron los compuestos volátiles.

 



El tamaño de molienda estaba inversamente relacionado con la intensidad de los compuestos volátiles. El café preparado con agua filtrada contenía niveles más altos de

·       2-metilpirazina,

·       2,5-dimetilpirazina y

·       2-metoxi-4-vinilfenol

que el café preparado con agua del grifo o embotellada [211].


Finalmente,

 


Por otro lado, el cold brew fue calificado como la opción preferida en términos de características sensoriales y sabor.

 

8. Explorando el impacto de las modalidades de degustación y servicio en la percepción del aroma del café

 

La percepción del sabor del café se produce a través de dos modalidades distintas.

·       La primera tiene lugar durante la inhalación, cuando los aromas del café se liberan de la taza al aire (espacio libre de la taza) y pasan por las fosas nasales externas para estimular los receptores olfativos en la cavidad nasal (vía ortonasal).

·       La segunda modalidad tiene lugar cuando el café se introduce en la boca. Diversos estímulos químicos se disuelven en la boca y entran en contacto con los receptores del gusto y otros receptores en la lengua. Estos estímulos químicos son responsables de las sensaciones gustativas, táctiles y en boca del café, en particular la sensación de amargor, pero también de acidez, dulzor, sabor umami, astringencia, etc.

https://www.sensorytrip.com/neurogastronomia-el-sabor-olfativo/

Además, los compuestos aromáticos del café pueden interactuar con los receptores olfativos al desplazarse desde la boca hasta la cavidad nasal a través de la nasofaringe (vía retronasal). En este caso, nos referimos al aroma de la infusión de café.

Akiyama et al. [213], utilizando un dispositivo desarrollado para analizar la percepción del aroma retronasal simulando las condiciones de la boca [214],

 


Se informó que los compuestos volátiles agrupados en el descriptor de olor a mantequilla-aceitoso eran:

·       Aldehídos

o   2-metilpropanal;

o   2- y 3-metilbutanales;

o   (Z) y (E)-2-nonenal y

·       Cetonas

o   2,3-butanodiona y

o   2,3-pentanodiona.


El descriptor de olor dulce-frutal estaba representado por

·       linalol,

·       β-damascenona 

   bbencenoacetaldehído. 


Se informó que los compuestos volátiles agrupados en el descriptor de olor verde-terroso eran metoxipirazinas, principalmente 2-metoxi-3-(1-metiletil)pirazina y 2-metoxi-3-(1-metilpropil)pirazina.


Por el contrario, los compuestos furanonas (furaneol, homofuraneol y sotolon), responsables del valor relativo del aroma dulce-caramelo, fueron más abundantes en la cavidad ortonasal que en la retronasal, con un incremento del 60%.


El aroma del café, al igual que el de otros alimentos y bebidas, se ve significativamente afectado por el proceso oral. Por ello, las sensaciones de olor (ortonasal) y aroma (retronasal) pueden percibirse de forma diferente, aunque intervenga el mismo sentido del olfato.

Estas diferencias se deben a factores que pueden afectar la volatilidad de los compuestos aromáticos del café y, por consiguiente, la concentración de estos compuestos en la boca al beberlo, como la composición de la saliva, el flujo salival, el tamaño de la boca, la respiración y la temperatura.

Un enfoque alternativo para estudiar el aroma retronasal es el análisis in vivo del espacio nasal mediante espectrometría de masas (EM). Este método permite observar los compuestos aromáticos dentro de la nariz del catador durante el proceso de degustación.

Un estudio realizado por Charles et al. [194] integró con éxito el análisis EM con una evaluación sensorial utilizando el método de dominancia temporal de las sensaciones (TDS). El estudio subrayó el papel significativo de las interacciones gusto-olfato en la percepción del sabor, particularmente entre el dulzor y los distintos sabores del café.

El análisis EM reveló que la adición de azúcar no afectó marcadamente la liberación de compuestos volátiles, pero alteró la percepción sensorial del café en la boca, como lo indicó el análisis TDS.

Como se anticipó, el dulzor se convirtió en la nota dominante sobre el amargor y la acidez, mejorando la complejidad general del sabor al acentuar las notas de caramelo y nuez, mientras que disminuyó los tonos tostados o quemados.

Un estudio confirmó el papel de la saliva en la liberación de aromas, haciendo hincapié en las diferencias entre la percepción ortonasal y retronasal del olor en cuatro métodos de preparación de café [215].

La investigación examinó específicamente las preparaciones de café filtrado (americano), moka, napolitano y espresso.


Cabe destacar que la polaridad de la saliva puede modificar la volatilidad de ciertos compuestos odoríferos a través de la emulsión formada con los aceites del café.

 


Un factor que complica la percepción del aroma del café por vía retronasal son las variaciones significativas en los parámetros orales entre individuos, incluyendo el flujo y la composición de la saliva.

Estas variaciones pueden verse influenciadas por factores como el sexo, la edad, el grupo étnico, el estado de salud, el hambre o la saciedad [216,217].

 


Además, los diferentes métodos para servir el café, como la forma del recipiente, el volumen de la porción y la temperatura, así como la técnica para beberlo, influyen en la experiencia de degustación.

Chapko y Seo [219] analizaron tres variedades de Arábica de Etiopía, Kenia y Colombia a temperaturas de 70, 55, 40 y 25 °C.

·       A temperaturas más altas (70 y 55 °C) se observaron aromas más intensos, como "impresión de café", "aroma tostado" y "aroma a chocolate/cacao",

·       mientras que a temperaturas más bajas (40 y 25 °C) se apreciaron sabores más ácidos y rancios.

La variación en los atributos sensoriales se atribuyó principalmente a la temperatura de servicio, más que a la variedad de café.

Adhikari et al. [220] demostraron hallazgos similares, revelando que la intensidad de los atributos sensoriales era significativamente mayor en el café filtrado preparado a 70 °C en comparación con 50 °C y 60 °C.

Sin embargo, la temperatura de consumo afectó de manera diferente al Arábica, al Robusta y a una mezcla de ambos.

El café arábica mantuvo características sensoriales consistentes a todas las temperaturas, mientras que el robusta mostró una menor intensidad en atributos clave como "tostado" y "quemado" a 50 °C en comparación con 70 °C.

El estudio concluyó recomendando una temperatura de consumo de 70 °C para optimizar la intensidad sensorial sin riesgo de quemaduras.

Los efectos de las diferentes temperaturas de servicio fueron consistentes tanto para el café recién hecho, servido 15 minutos después de su preparación, como para el café añejo, servido 90 minutos después de su preparación.

Sin embargo, la frescura del café (es decir, el tiempo transcurrido entre la preparación y el servicio) también influyó en los atributos sensoriales de "verde maduro" y "astringencia", aunque su impacto fue menos significativo en comparación con la temperatura de servicio [219].

Otro estudio investigó seis temperaturas de servicio que oscilaban entre 31 °C y 62 °C [221]. Como era de esperar, la liberación total de volátiles aumentó con el incremento de la temperatura; sin embargo, se observó que los compuestos volátiles individuales presentaban comportamientos diferentes.

Evidentemente, el aumento de la temperatura conlleva un incremento en la cantidad de vapor que se forma y, por lo tanto, en la presión de vapor de cada compuesto volátil.

De ello se deduce que las cetonas alifáticas, las alquilpirazinas, algunos furanos y las piridinas aumentan de forma más notable a temperaturas ≥ 50 °C, y, por consiguiente, la intensidad general y las percepciones sensoriales de tostado y amargor se perciben con mayor fuerza en los cafés servidos a temperaturas entre 50 °C y 62 °C.

Esto es posible porque los compuestos volátiles con mayor presión de vapor (mayor volatilidad) contribuyen en mayor medida que los compuestos con menor presión de vapor. Por el contrario, las notas sensoriales de tabaco y «dulce» se asociaron principalmente con los cafés servidos a 31–44 °C.

Cuando el café se mantiene caliente a unos 40 °C durante 30 minutos, su sabor puede degradarse debido a la reducción de algunos compuestos clave. Esta degradación no solo está influenciada por la temperatura, que puede eliminar los compuestos más volátiles, sino también por las interacciones con compuestos no volátiles como las melanoidinas y la hidroxihidroquinona.

Sun et al. [222] realizaron un estudio que examinó el comportamiento de los tioles en café preparado e incubado a 40 °C durante 30 min.

 


Se observaron pérdidas significativas de más del 60 % para el 2-furfuriltiol, el metanotiol y el 2-metil-3-furantiol.

El 2-furfuriltiol, que está relacionado con los aromas del café y del tostado, disminuyó a solo el 3,3 % de su concentración original.

El metanotiol y el 2-metil-3-furantiol, que son responsables de los aromas de las patatas hervidas y del tostado, disminuyeron al 25,5 % y al 34,4 %, respectivamente.

Se encontró que esta reducción de tioles se correlacionaba con la concentración de melanoidinas de bajo peso molecular (menos de 3 kD). Las melanoidinas de alto peso molecular tuvieron un impacto mínimo.

Además, se demostró que la hidroxihidroquinona se une fuertemente a los tioles en el modelo de café, acelerando aún más su pérdida.

Otro factor crítico que contribuyó a la reducción de tioles fue el contenido lipídico. El mismo estudio demostró que aumentar el contenido lipídico en un modelo de café simulado del 0 % al 3,6 % resultó en una disminución de las concentraciones de tioles lipofílicos en el espacio de cabeza.

Esta reducción en el espacio de cabeza del café se atribuye a la tendencia de estos compuestos a disolverse en la fase lipídica en lugar de la fase gaseosa.

En consecuencia, esto nos lleva a pensar que todos los compuestos volátiles con coeficientes de reparto aceite-agua más altos probablemente presenten concentraciones reducidas en la infusión de café después de 30 minutos.

Otros estudios han resaltado cómo la forma de un recipiente genera asociaciones multisensoriales que impactan significativamente nuestra experiencia sensorial del sabor y aroma de los alimentos y bebidas [223].

Por ejemplo,

 


En otro estudio sensorial, se utilizó el método de análisis descriptivo para evaluar si la calidad sensorial del café se veía afectada por la forma de la taza (corta/ancha frente a alta/estrecha) y el volumen de la bebida (100, 150, 200 y 250 ml) para dos tipos de café (Arábica frente a Robusta) con dos concentraciones de polvo diferentes: 0,8 g/100 ml y 1,6 g/100 ml [225].

Los resultados mostraron que la calidad sensorial del café instantáneo se mantuvo estable en las diferentes formas de taza y volúmenes de bebida para tres de los cuatro tipos de café estudiados.

La excepción se observó en el café Arábica a concentraciones más bajas (0,8 g/100 ml), cuya intensidad y complejidad aromática ortonasal, así como sus notas tostadas y a malta, se potenciaron al servirlo en volúmenes mayores (p. ej., 250 ml) en una taza corta/ancha.

Además, el acabado metálico de las tazas influyó notablemente en atributos sensoriales como el aroma, el sabor y la dulzura, así como en características hedónicas como la simpatía y la elegancia [226].

Este fenómeno surge debido a la influencia del color de la taza en la percepción sensorial a través de asociaciones intermodales. Por ejemplo, el tono rojizo-bronce de la taza de bronce realzó la percepción de dulzura en el café, en consonancia con la asociación común de los tonos rojos con la dulzura.

Por otro lado, las tazas con recubrimientos metálicos, particularmente platino, transmitieron un sabor metálico más pronunciado en el café en comparación con las tazas blancas.

Adicionalmente, los expertos en café y los consumidores mostraron preferencias diferentes con respecto a los acabados de las tazas. Por ejemplo, los consumidores prefirieron el café servido en una taza de oro, asociándolo con la exclusividad.

Otras variables pueden influir en las evaluaciones sensoriales del consumidor, como la forma de tomar el café, es decir, con sorbos grandes o pequeños. El sorbo es un factor crítico que influye en los matices del aroma del café. La preferencia sobre si un café huele mejor con un volumen de sorbo mayor o menor varía de persona a persona.

Sin embargo, lo que es seguro es que el perfil aromático del café cambiará, con ciertas notas sensoriales volviéndose más pronunciadas, mientras que otras pueden disminuir en intensidad.


Sin embargo, la liberación de compuestos aromáticos dio como resultado diferentes sensaciones. En particular, cuando el café se consume de un solo sorbo, implica un aumento de algunos aldehídos que, desde un punto de vista sensorial, están principalmente relacionados con olores a chocolate, malta y caramelo.

Por el contrario, al degustar el café a sorbos más pequeños, disminuye la percepción de aldehídos y aumenta la de β-damascenona y 4-vinilguayacol.

Los primeros son responsables de los aromas frutales y/o dulces, mientras que los segundos aportan notas ahumadas y/o especiadas.

 

percepción gustativa debido a una mayor interacción con los receptores.

En conclusión, al considerar cuidadosamente factores como el diseño del recipiente, el volumen de la porción, la temperatura y la técnica de degustación, los consumidores pueden mejorar su satisfacción y preferencias, lo que les permitirá disfrutar de una experiencia más sofisticada y placentera.

 

1.   Conclusiones


Las diversas técnicas de preparación dan lugar a diferencias notables en parámetros como el pH, los sólidos disueltos totales, el contenido de lípidos y ácidos grasos, la acidez y la formación de crema, influyendo cada uno de ellos en el aroma, el sabor, la sensación en boca y la aceptabilidad general de la bebida final.

El espresso, por ejemplo, se distingue por una crema estable y persistente, una alta viscosidad debido a la emulsificación de lípidos y una mayor extracción de sólidos, mientras que métodos como la prensa francesa producen cafés con mayor contenido de ácidos grasos y un pH ligeramente elevado.

Además, las condiciones de extracción, incluyendo el tiempo de contacto, la temperatura y el medio de filtración, desempeñan un papel fundamental en la solubilización de compuestos bioactivos como la cafeína, los ácidos clorogénicos y otras metilxantinas, impactando directamente la capacidad antioxidante y el amargor percibido de la bebida.

Los procesos de preparación en caliente generalmente resultan en un pH más bajo y un mayor contenido de sólidos totales en comparación con la preparación en frío, mientras que los métodos de filtrado tienden a retener más compuestos lipofílicos, reduciendo así el contenido lipídico. Es importante destacar que la percepción del consumidor sigue siendo clave en la evaluación de la calidad del café, ya que las características sensoriales como el aroma, el sabor y la sensación en boca determinan en última instancia la preferencia y el éxito en el mercado.

En resumen, los métodos de preparación ejercen una profunda influencia en la calidad de la taza de café al modular la composición química y los atributos sensoriales de la bebida.

La investigación en curso sobre los efectos de las diferentes técnicas y condiciones de extracción continuará mejorando nuestra comprensión de cómo optimizar la preparación del café para lograr tanto calidad como satisfacción del consumidor.

Contribuciones de los autores

Conceptualización, metodología, investigación, recursos, redacción del borrador original, revisión y edición, visualización y supervisión: A.G., N.C. y A.B. Todos los autores han leído y aprobado la versión publicada del manuscrito.

Financiación

Esta investigación no recibió financiación externa.

Declaración del Comité de Ética Institucional

No aplica.

Declaración de Consentimiento Informado

No aplica.

Declaración de Disponibilidad de Datos

No se crearon ni analizaron nuevos datos en este estudio. El intercambio de datos no aplica a este artículo.

Conflictos de Interés

El autor Nicola Caporaso pertenece a la empresa Bühler. Este trabajo no es experimental y se basa en un artículo de investigación publicado previamente, por lo que los autores no participaron en la recopilación de datos ni en el diseño experimental, dada la naturaleza del trabajo. Los demás autores declaran no tener conflictos de interés.

Abreviaturas

En este manuscrito se utilizan las siguientes abreviaturas:

1H RMN: Resonancia Magnética Nuclear de Protón

AEDA: Análisis de Extracto por Dilución de Aroma

ATR: Reflectancia Total Atenuada

Bia: Espresso (Bialetti)

Bo: Lungo (Prensa Francesa)

CFQA: Ácido Cafeoilferuloilquínico

CHARM: Medición Combinada de la Respuesta Hedónica al Aroma

CoA: Coenzima A

CQA: Ácido Cafeoilquínico

CQI: Instituto de Calidad del Café

DAD: Detector de Matriz de Diodos

DART: Análisis Directo en Tiempo Real por Ionización

DE: Espresso de máquina semiautomática

diCQA: Ácido Dicafeoilquínico

DL: Lungo de máquina semiautomática

F: Lungo (Café de Filtro)

FQA: Ácido Feruloilquínico

FTIR: Espectroscopia Infrarroja por Transformada de Fourier

GC: Cromatografía de Gases

GC-O: Cromatografía de Gases-Olfatometría

GC-FID: Detector de Ionización de Llama en Cromatografía de Gases

GC-MS: Cromatografía de Gases-Espectrometría de Masas Espectrometría

HPLC-DAD Cromatografía líquida de alta resolución con detección por matriz de diodos

HPLC-MS Cromatografía líquida de alta resolución con espectrometría de masas

HPLC-PDA Cromatografía líquida de alta resolución con detección por matriz de fotodiodos

HPLC-TOF Cromatografía líquida de alta resolución con tiempo de vuelo

HPLC-UV Cromatografía líquida de alta resolución ultravioleta

ICO Organización Internacional del Café

KK Lungo—Karlsbader Kanne

LC–MS Cromatografía líquida con espectrometría de masas

LDL Lipoproteína de baja densidad

MEKC Cromatografía electrocinética micelar

MS-Nose Espectrometría de masas-nariz

NE Espresso—NEspresso

OAV Valor de actividad olfativa

OTA Ocratoxina A

PAHs Hidrocarburos aromáticos policíclicos

pCoQA Ácido p-cumaroilquínico

RP-HPLC Cromatografía líquida de alta resolución en fase inversa

SCA Asociación de Cafés Especiales

SCAA Cafés Especiales Asociación de América

SCI (Instituto de Cafés Especiales)

SE (Espresso de máquina automática)

SL (Lungo de máquina automática)

SPE (Extracción en Fase Sólida)

SPME-GC/MS (Microextracción en Fase Sólida – Cromatografía de Gases/Espectrometría de Masas)

TDS (Dominancia Temporal de las Sensaciones)

TPC (Contenido Fenólico Total)

UHPLC-DAD-ESI-MS (Cromatografía Líquida de Ultra Alta Resolución acoplada a Detección por Matriz de Diodos y Espectrometría de Masas con Ionización por Electrospray)

UHPLC-MS/MS (Cromatografía Líquida de Ultra Alta Resolución – Espectrometría de Masas en Tándem)

UV (Ultravioleta)

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